Comercializar derechos especiales de giro

BERKELEY – Zhou Xiaochuan, el gobernador del Banco Popular de China, hizo mucho ruido antes de la reciente cumbre del G-20 al afirmar que los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional deberían reemplazar al dólar como la moneda de reserva del mundo. Sus reflexiones no hicieron más que suscitar reacciones encontradas.

Los simpatizantes reconocieron las contradicciones de un sistema en el que se utiliza internacionalmente una unidad nacional. Los bancos centrales, comprensiblemente, buscan más reservas mientras sus economías crecen. Pero si esas reservas adoptan principalmente la forma de dólares, entonces su creciente demanda permite a Estados Unidos financiar su déficit externo a un costo artificialmente bajo. A su vez, esto da lugar a que se creen desequilibrios insostenibles, que conducen a una crisis inevitable. Los episodios recientes han subrayado este problema -y el gobernador Zhou, por lo tanto, tenía razón de reclamar un sistema diferente.

Sin embargo, los escépticos cuestionan si el DEG alguna vez podría reemplazar al dólar como la principal moneda de reserva del mundo, por la sencilla razón de que el DEG no es una moneda. Es una unidad contable compuesta en la que el FMI adjudica créditos a sus miembros.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/KTPPKqt/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.