Sausage manufacturing John Macdougall/Getty Images

El cambio climático y la carne

BERLÍN – El año pasado, tres de las mayores empresas cárnicas del mundo (JBS, Cargill y Tyson Foods) emitieron más gases de efecto invernadero que Francia, y casi tanto como algunas grandes petroleras. Sin embargo, mientras gigantes de la energía como Exxon y Shell fueron blanco de críticas por su responsabilidad en relación con el cambio climático, las corporaciones productoras de lácteos y carne han eludido el escrutinio. Para evitar un desastre medioambiental, esta disparidad de criterios debe cambiar.

En un intento de llamar la atención sobre el tema, el Instituto de Política Agrícola y Comercial, GRAIN y la Fundación Heinrich Böll (Alemania) se unieron para estudiar la “desmesurada huella climática” de la industria ganadera internacional. Lo que hallamos fue asombroso. En 2016, las veinte empresas cárnicas y lácteas más grandes del mundo emitieron más gases de efecto invernadero que Alemania. Si fueran un país, serían el séptimo mayor emisor del planeta.

Es obvio que para mitigar el cambio climático hay que frenar las emisiones de las industrias cárnica y láctea. La pregunta es cómo.

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