0

Una sociedad civil sin ataduras

MOSCU – Los desafíos a los que se enfrentan las organizaciones de la sociedad civil son mayores en Rusia que en muchas partes del mundo, pero los desafíos a los que se enfrenta la sociedad civil en sí son similares en todas partes. De hecho, en todo el mundo existe una brecha entre las organizaciones de la sociedad civil y las sociedades a las que dicen servir.

Las organizaciones de la sociedad civil no ganan poder a través de elecciones (legítimas o no), sino cuando logran llegar al mundo más amplio. En resumen, su objetivo es construir la sociedad civil en sí misma.

Erdogan

Whither Turkey?

Sinan Ülgen engages the views of Carl Bildt, Dani Rodrik, Marietje Schaake, and others on the future of one of the world’s most strategically important countries in the aftermath of July’s failed coup.

Tienen mejores resultados cuando los individuos se comportan como parte de la sociedad civil sin necesariamente ser profesionales de la "sociedad civil". Es decir, harán cosas del estilo de ocuparse de su propia salud, involucrarse en discusiones públicas o participar en blogs sobre las condiciones de seguridad en su comunidad, evaluar el desempeño escolar, organizar corridas semanales para dueños de perros, ocuparse de sus bosques o ríos locales -como parte de su vida, no como parte de su trabajo.

Un factor de preocupación para la sociedad civil hoy en día es la prensa y los nuevos medios. En muchos lugares hoy la información fluye más que nunca, pero los medios masivos están sometidos a una presión tanto política como financiera.

La mayoría de la gente piensa que la prensa libre es una manera de seguirle el rastro a lo que hacen los gobiernos -y eso es lo que es-. Por este motivo la prensa en general, y los periodistas en particular, con mucha frecuencia son blanco de las autoridades. Cuando los medios de comunicación no son propiedad de las autoridades o de gente cercana a ellas, ni están domesticados, se enfrentan a episodios de censura, intimidación, auditorías impositivas y ocasionalmente al asesinato de sus periodistas y editores.

En Rusia en particular, la situación es contradictoria. El gobierno posee o controla la mayoría de los medios masivos -los principales diarios y canales de televisión-, pero existe una abundancia de publicaciones y radios básicamente marginales (para no hablar de Internet) que conservan un grado considerable de independencia. No se las censura de manera directa, pero operan bajo el conocimiento escalofriante de que, de un momento a otro, las pueden cerrar con acusaciones vagas. Y, por supuesto, la mayoría de ellas está luchando para sobrevivir financieramente.

Sin embargo, el periodismo va más allá de escudriñar lo que hace el gobierno. La otra tarea del periodismo es mostrarle a la sociedad un reflejo de sí misma -difundir una imagen precisa de su situación actual, compartir información sobre las actividades de ciudadanos privados y empresarios en el proceso de construcción de la sociedad civil y alentar a los ciudadanos a desempeñar un rol activo a la hora de mejorar su propia vida y desarrollar sus comunidades.

Consideremos la atención médica. En lo que a mí concierne, el máximo objetivo no debería ser tanto un mejor sistema de atención sanitaria sino una población tan saludable que prácticamente no necesite de cuidados médicos. Los problemas de salud pueden llevarlo a uno a una clínica, pero muchos de ellos tienen un origen en la manera en que uno se comporta en casa -lo que come y toma, si fuma o hace ejercicio o duerme lo suficiente, etc.

Este es el tipo de criterio que nos motivaba en un reciente grupo de trabajo sobre atención sanitaria que se armó como parte de la reciente Cumbre de la Sociedad Civil organizada en Moscú por la Eurasia Foundation, la New Eurasia Foundation y el CSIS. (Yo estuve allí como miembro de la junta de la Eurasia Foundation).

Para enfrentar estos problemas, se nos ocurrió un proyecto de "datos abiertos/liquidez de información", que propugnará y organizará la publicación, intercambio, incorporación y análisis de datos de salud -no sólo estadísticas generales, sino datos específicos sobre los resultados sanitarios en términos de drogas y tratamientos, desempeño de los hospitales y cosas por el estilo.

Por supuesto, muchas de estas estadísticas ni siquiera se han recabado, y mucho menos publicado. Pero podemos empezar por lo que ya existe y, al hacerlo, generar una demanda para el resto. En Estados Unidos, la gente ya está calificando a sus propios médicos en sitios como RateMDs.com y vitals.com; mientras que en HealthGrades.com se pueden encontrar calificaciones de médicos y hospitales de terceros.

Los grupos de la sociedad civil no suelen dirigir hospitales en forma directa, pero sí pueden hacer que su desempeño sea más transparente. De manera que existen planes en marcha para desarrollar y distribuir herramientas destinadas a analizar información, descubrir correlaciones (minería de datos) y mostrar los resultados en forma de gráficos y cuadros.

Pero, otra vez, la salud realmente empieza en casa, de modo que la victoria real -una victoria donde esta cooperación de la sociedad civil puede tener un impacto más inmediato- consiste en brindarles a los individuos mejor información sobre sí mismos y sobre lo que deberían estar haciendo por su propia salud.

Eso incluye todo desde información nutricional y sobre el cuidado del bebé, hasta (en último término) registros de la propia salud y tratamientos de cada persona, y empieza por valerse de los nuevos medios para llegar a la gente en el lugar en que vive, con contenido que sea relevante. En la Unión Soviética, solían llamar a esto "propaganda sanitaria", pero estaba muy menospreciada. Un amigo ruso me dijo: "Cada vez que leíamos un artículo sobre los peligros de la manteca para la salud, inmediatamente salíamos corriendo a comprar toda la manteca que pudiéramos encontrar, porque sabíamos que eso significaba que habría escasez de manteca".

Support Project Syndicate’s mission

Project Syndicate needs your help to provide readers everywhere equal access to the ideas and debates shaping their lives.

Learn more

Hoy, ese tipo de información se llama "promoción de un estilo de vida saludable". Nosotros también estamos trabajando en un proyecto basado en estos lineamientos, llegando a poblaciones seleccionadas con nuevos medios bidireccionales como Internet y los teléfonos celulares, en lugar de arengas en los periódicos y la televisión. Imaginen un programa donde las mujeres embarazadas pudieran suscribirse por celular para recibir recordatorios y actualizaciones semanales, y responder a preguntas del tipo "¿El bebé patea?". De no ser así, podría se derivada a una clínica local.

Cuando me referí a estos mismos puntos en un resumen final de la Cumbre de la Sociedad Civil en su totalidad, me interrumpió nada menos que el presidente norteamericano, Barack Obama, que estaba en Moscú para su cumbre con el presidente Dmitry Medvedev pero que también se tomó el tiempo de escuchar nuestra reunión de organizaciones de la sociedad civil. Obama se disculpó por llegar tarde y agregó: "Es por eso que tenemos una sociedad civil. ¡No se puede confiar en los políticos!"