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Una agenda de crecimiento para China

MILÁN/BEIJING – Ahora que Estados Unidos se prepara para encerrarse en sí mismo, la importancia internacional del desempeño económico de China es más grande que nunca. Que China logre un crecimiento sostenible en los años venideros dependerá de diversos factores clave.

Uno de los principales factores externos que definirán el futuro de China será su relación con Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. Lo ideal sería que ambos gobiernos trabajen juntos para negociar acuerdos de comercio e inversión que beneficien a ambas partes, teniendo en cuenta los desafíos a que se enfrenta cada una. Pero es perfectamente posible que suceda lo contrario: una escalada de disputas mutuamente perjudiciales en relación con esos temas.

También está el aumento de la incertidumbre política en Europa. Si bien su efecto sobre China no será tan directo como el de las acciones de Trump, es una fuente de importantes riesgos a mediano plazo para toda la economía mundial.

En Asia, un factor fundamental que definirá el futuro económico de China es el avance de sus propuestas de acuerdos regionales de comercio e inversión. En particular, las inversiones en desarrollo regional a través de la iniciativa “un cinturón, una ruta” y del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura pueden producir un aumento del comercio y del crecimiento en Asia (y el resto del mundo), aunque los efectos no serán inmediatos.