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El Preocupante Nacionalismo de China

Los sentimientos nacionalistas han estado creciendo en China durante una década. Esto quizá no esté a la vista del presidente Bush cuando visite China el mes entrante, pero está ahí de cualquier forma.

De 1993 a 2001 una serie de encuentros abrasivos envenenaron la atmósfera: el abordaje forzado de un barco mercante chino (del que se sospechaba erróneamente que llevaba componentes químicos bélicos a Irán) en el Golfo Pérsico; los esfuerzos estadounidenses por bloquear la postulación de China como anfitrión de los Juegos Olímpicos del 2000; tensiones crecientes por Taiwán; el asunto de Wen Ho Lee (cuando se implicó falsamente a China en el robo de secretos nucleares estadounidenses); el bombardeo accidental de la embajada de China por aviones estadounidenses durante la guerra de Kosovo; y la colisión en vuelo de un avión espía estadounidense y un caza chino el año pasado.

Por acumulación, esos eventos evocaron amargos recuerdos del imperialismo occidental del siglo XIX, cuando los "diablos extranjeros" subyugaron y humillaron a China, tiranizando a un pueblo alguna vez orgulloso. Los ecos de pasadas humillaciones fueron claramente evidentes en un aguacero de populares libros antiestadounidenses publicados a finales de la década de 1990 con títulos inflamantes como "China no puede ser intimidada", "Los esquemas maléficos de Estados Unidos" y "Una China que puede decir NO". En esas y en otras publicaciones altamente vendidas se invocó el concepto gouchi -"humillación nacional"- del siglo XIX para expresar la justa indignación de China con los intimidantes imperialistas.

Tampoco se trató de una estratagema propagandística, como algunos sugirieron. Aunque fue iniciado por el gobierno, el renacimiento gouchi tuvo resonancia en la sociedad china. Una encuesta de opinión realizada en 1999 con 1200 estudiantes universitarios en Beijing reveló que un total de 75% de los encuestados estuvieron de acuerdo con el argumento de que "el bombardeo de la embajada (de Belgrado) fue un acto deliberado del gobierno estadounidense". Para finales de la década de 1990 la mayoría de los ciudadanos chinos consideraban a Estados Unidos (EU) como su principal adversario.