Chávez en casa y afuera

Cualquier observador que lea los grandes periódicos internacionales probablemente pensará que Venezuela está en una crisis profunda. Con un presidente excéntrico que dirigió un golpe de Estado fallido y regresó después a imponer su versión del socialismo cubano, convertido en dictadura latinoamericana fanfarrona, convertida en evangelización política, la pobre Venezuela parece estar destinada al colapso.

En efecto, hay una paradoja en Venezuela: si la gente en el exterior tiene una perspectiva tan poco favorable de nuestro país, entonces tal vez sí estemos en malas condiciones, a pesar de lo que vemos a nuestro alrededor. Por supuesto, muchas de las opiniones extranjeras sobre un país provienen de fuentes locales. Una parte desproporcionada de ellas refleja al pequeño grupo de gente que habla inglés, viaja y pertenece a los estratos con ingresos más altos, lo que no constituye una muestra particularmente imparcial. El poder de la prensa internacional es preocupante para quienes están interesados en el bienestar de Venezuela, ya que las percepciones afectan a las realidades, incluyendo la inversión extranjera, las calificaciones de riesgo para la deuda, el turismo y los flujos de capital.

Pocos habrá que sostengan que las cosas son maravillosas con el Presidente Chávez. Acosado por una oposición pequeña y desorganizada, pero astuta y persistente, que sigue cada uno de sus pasos y difunde sus frecuentes traspiés, su popularidad se ha desplomado de arriba del 80% en 1999, a la mitad de eso actualmente. Cualquier gobierno espera que su popularidad se erosione, sobre todo en una sociedad con tantos problemas como la venezolana: desempleo, delincuencia, altas tasas de mortalidad infantil y otros. A los Presidentes Fox, de México, Cardoso, de Brasil, De La Rúa, de Argentina, y Toledo, de Perú, tampoco les está yendo mejor en términos de popularidad, pero parecen ser mejores ciudadanos de este mundo globalizado y por ello no se están llevando las palizas públicas que está absorbiendo Chávez.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/OnopXlw/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.