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Chávez a raya

SÃO PAULO – Las recientes victorias de la oposición en las elecciones estatales y municipales de Venezuela, junto con la crisis financiera internacional, han empezado a poner límites a los poderes del Presidente Hugo Chávez por primera vez en el decenio que lleva en el poder.

De hecho, las elecciones han demostrado que el control del país por parte de Chávez ya no es total. Ahora hay una oposición sólida en Venezuela y menos distancia entre quienes gobiernan y quienes quieren gobernar. Teniendo en cuenta que la oposición sigue pagando un precio por su boicoteo de las elecciones de 2005 que dieron a Chávez un control absoluto del Parlamento, se trata de un avance importante.

La fuerza y la coherencia, cada vez mayores, de la oposición no se deben sólo al número de partidarios de Chávez que lo han abandonado. De hecho, quienes en otro tiempo abrigaban la esperanza de crear un “tercer eje” en la política venezolana fueron marginados por la tradicional polarización entre los partidarios y los oponentes de Chávez. En cambio, la oposición ha aumentado por haber recuperado los niveles de apoyo popular que obtuvo en 1998 y 2001 –en torno al 40 por ciento– y porque ha logrado devolver a su grey a los abstencionistas e indecisos, incluidas importantes facciones populares.

Ahora la oposición está representada sobre todo por políticos democráticos profesionales, que no sólo han unido a un gran grupo de facciones diversas, sino que, además, han desplazado a los “Salvadores de la Patria”, grupo acostumbrado a dirigir a la oposición desde los salones de los hoteles de la capital. La nueva dirección de la oposición desplazó también a quienes querían suplantar a los dirigentes “populistas” con una oposición antipolítica.