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La revolución de la sustentabilidad en las finanzas

ESTOCOLMO – Una revolución tranquila está teniendo lugar en la industria financiera. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el desarrollo sustentable está cada vez más integrado en la toma de decisiones financieras.

La Unión Europea ha adoptado una actitud bastante pasiva hasta el momento en esta transformación, pero los reguladores financieros de varios países están liderando el cambio. Francia recientemente introdujo los primeros requerimientos obligatorios de divulgación climática para inversores institucionales. Noruega está eliminando el carbón de su fondo de riqueza soberano. Sudáfrica ha incluido el desarrollo sustentable en los requisitos para cotizar en su bolsa de valores.

De la misma manera, las regulaciones bancarias de Brasil ahora exigen responder por el riesgo ambiental. Y el gobierno sueco está intentado imponer una ambiciosa agenda de sustentabilidad que incluye una serie de propuestas destinadas a mejorar la información para inversores y determinar qué riesgos relacionados con el clima deben abordar los reguladores y las entidades financieras.

La industria privada también se está moviendo con celeridad. El principal gestor de activos del mundo, Blackrock, está lanzando un índice libre de combustibles fósiles, y Axa, una de las mayores compañías de seguros del mundo, prometió dejar de invertir en carbón. Mientras tanto, el movimiento de desinversión está creciendo: comunidades basadas en la fe, municipalidades, celebridades, sindicatos, universidades e inversores institucionales prometen desprenderse de sus activos en combustibles fósiles. En conjunto, instituciones con un valor patrimonial superior a los 2,6 billones de dólares se han comprometido a dejar de invertir en combustibles fósiles.