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¿Se puede remediar el terrorismo?

Es probable que el terrorismo caracterice el año 2006 tanto como cada uno de los años anteriores a partir de 2001. En el futuro, es probable que los historiadores llamen a los primeros años del siglo XXI "Era del terrorismo". Como ocurre con todas las nuevas eras, no acabamos de entender plenamente lo que está ocurriendo y por qué. Si bien la mayoría del mundo reconoce el problema, existen opiniones muy diferentes sobre sus causas y remedios.

Esto es lo que sabemos: el terrorismo se alimenta con la ira y la frustración. Los radicales utilizan la incapacidad para alcanzar objetivos políticos pacíficamente a fin de inspirar acciones fanáticas y justificar formas de violencia normalmente consideradas inaceptables. Sin embargo, aparte de ese aspecto básico, hay menos coincidencia sobre por qué la frustración y la ira propician el terrorismo en algunos casos, pero no en otros. Además, hay dos escuelas de pensamiento sobre la respuesta apropiada en los casos en que sí que alimenta la violencia extremista.

Una escuela considera que no se puede erradicar el terrorismo moderno o que los costos para hacerlo son inaceptablemente gravosos. Para este grupo, la única política lógica es "sobrellevar la tormenta" poniendo fin a las políticas que aumentan la ira y la frustración y mejorando las actividades de inteligencia y las defensas.

La segunda escuela de pensamiento sostiene que se puede erradicar el terrorismo abordando sus causas profundas. Resulta irónico que entre sus partidarios figuren George W. Bush y Osama ben Laden. Para Ben Laden y quienes comparten sus ideas, la ira y la frustración en el mundo islámico proceden de la represión y la explotación de los musulmanes por fuerzas exteriores. Si se pone fin a la represión, también se acabará el terrorismo. Hasta entonces, todos los medios son legítimos para luchar contra un enemigo poderoso y perverso. Para Ben Laden y sus aliados, el terrorismo es el único medio disponible para golpear a Occidente eficazmente. Según el aliado de Ben Laden en el Iraq, Abu Musab Zarqawi, "es permisible derramar sangre infiel".