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El Reino Unido en el núcleo de Europa

BRUSELAS- En la actualidad los países centrales de la Unión Europea (UE), después de los seis países fundadores, son los 15 Estados miembros que componen la Unión Monetaria Europea (EMU, por sus siglas en inglés). Cuentan con economías convergentes y con políticas monetarias y fiscales coordinadas. El gran ausente es el Reino Unido.

La membresía británica en la EMU sigue siendo muy deseable. Si la UE quiere avanzar hacia otros temas que no sean solamente la política económica y monetaria común y desarrollar una política de seguridad y defensa junto con una política exterior común, el Reino Unido debe participar. Las fluctuaciones del tipo de cambio entre el euro y la libra esterlina perturban las fuerzas del mercado entre los Estados miembros e incluso algunas veces tienen un impacto negativo sobre Londres. A largo plazo existe el riesgo de que el Reino Unido se quede muy aislado si la zona del euro empieza a ejercer una influencia aún mayor.

Sin embargo, los otros países europeos también deben entender los argumentos británicos para mantener su propia moneda dada la importancia de Londres como centro financiero internacional y sus relaciones privilegiadas con más de 50 países del Commonwealth . Por consiguiente, la zona del euro debería ofrecer al Reino Unido un arreglo honorable en el que Gran Bretaña pueda ser un miembro de pleno derecho de la EMU y tener un lugar en todas sus instituciones como el Banco Central Europeo (ECB, por sus siglas en inglés) y el grupo europeo ministerial, y al mismo tiempo pueda conservar la libra en sus relaciones con terceros países.

Sin embargo, el euro tendría que ser aceptado como moneda de curso legal en el Reino Unido, al igual que la libra esterlina, y en los países del C ommonwealth . Esto requeriría una estrecha cooperación entre el Banco de Inglaterra y el ECB. Tal compromiso aumentaría el peso de la EMU dentro y fuera de Europa.