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Razones por las que Jeffrey Sachs es importante

SEATTLE – Bono llama al economista Jeffrey Sachs “la ruedacrujiente que ruje”. Para mí, Sachs es el Bono de la economía: una persona con unainteligencia, una pasión y una capacidad de persuasión impresionantes y queestá dedicando sus dotes a hablar en pro de los pueblos más pobres del planeta.Así, pues, no me sorprendió que un periodista considerara a Sachs un convincenteprotagonista de un libro... y una forma apropiada de interesar a los lectoresen el tema, posiblemente árido, del desarrollo internacional.

En The Idealist, NinaMunk, de Vanirty Fair, ofrece un retrato no hagiográfico de Sachs y sus Aldeasdel Milenio, proyecto de demostración con un presupuesto de 120 millones dedólares destinado a mostrar al mundo que es posible sacar a las aldeasafricanas de la pobreza mediante una inyección en gran escala de asistenciaselectiva. Habría sido fácil –y tal vez más comercial– que Munk hubieraofrecido una caricatura, acentuando demasiado las características negativas deSachs a costa de sus grandes dotes, pero no lo ha hecho.

Munk pasó seis años documentándose paraescribir el libro, llegando a conocer a Sachs bien y pasando largas temporadasen dos de las quince Aldeas del Milenio. Apreció claramente la importancia y ladificultad de lo que Sachs y su equipo están intentando hacer.

A diferencia de muchos libros sobre eldesarrollo internacional, el de Munk es muy ameno y no es largo (260 páginas). Yohe dicho a todos los miembros de nuestra fundación que, a mi juicio, vale lapena tomarse el tiempo de leerlo. Es un cuento ejemplar, valioso y a vecesdesgarrador. Si bien algunas de las Aldeas del Milenio consiguieron ayudar alas familias a mejorar su salud e ingresos, las dos aldeas a cuyo estudiodedicó Munk más tiempo – Dertu (Kenya) y Ruhiira (Uganda) – en modo algunoconsiguieron hacer realidad la visión de Sachs.