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Infraestructura ilimitada

WASHINGTON DC – Consideren una simple estadística. En el mundo en desarrollo, cada mes son más de 5 millones de personas las que migran hacia áreas urbanas, donde suele ser más fácil encontrar empleo, escuelas y oportunidades de todo tipo. Pero cuando la gente migra, lleva consigo sus necesidades de servicios básicos –agua, energía y transporte–, lo que pone de relieve el boom en la demanda de infraestructura.

La realidad es evidente desde Kenia hasta Kiribati: dondequiera que hay urbanización rápida, la necesidad de apoyar al comercio y al espíritu emprendedor, y los esfuerzos por enfrentar los desafíos del cambio climático han expuesto un amplio déficit de infraestructura. Se trata de un déficit que también enfrentan las economías avanzadas.

En resumidas cuentas, la construcción y modernización de la infraestructura en todo el mundo debe ser parte de una estrategia de crecimiento mundial a largo plazo. Por ello, los ministros de finanzas del G20, que se reunieron recientemente por primera vez este año en Sídney, Australia, destacaron la inversión en infraestructura como uno de los elementos fundamentales para garantizar una recuperación sólida, sostenible y equilibrada.

Pero, mientras los ministros de finanzas del G20 se preparan para su reunión del mes que viene en Washington D. C., corresponde considerar lo siguiente: simplemente aumentar la infraestructura no alcanza para impulsar el crecimiento y la creación de empleos.