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Prohibición de los ensayos de bombas

WASHINGTON, DC – El proceso de la Cumbre de Seguridad Nuclear, que concluyó este mismo mes en Washington, muestra lo que se puede lograr cuando los líderes políticos se juntan para concentrarse en un problema global. La iniciativa de seis años, centrada en impedir el terrorismo nuclear, produjo resultados importantes en cuanto a eliminar, minimizar y asegurar materiales nucleares y radiológicos peligrosos.

No obstante ello, la amenaza nuclear, lamentablemente, todavía está muy lejos de haber sido neutralizada. Los peligros planteados por grupos terroristas crecen, al igual que los riesgos de competencia y conflicto entre estados con armas nucleares. También se debe recurrir a un liderazgo fuerte y una cooperación global para hacer frente a otros peligros nucleares urgentes, particularmente la amenaza de más ensayos y proliferación de armas.

Existen pocas señales alentadoras en el horizonte. Por el contrario, casi todos los estados que tienen armas nucleares están expandiendo o mejorando su arsenal nuclear. No hay ninguna negociación activa destinada a regular, limitar o reducir aún más los acopios nucleares.

Rusia y Estados Unidos han desplegado, individualmente, más de 1.800 ojivas nucleares estratégicas en varios centenares de submarinos, bombarderos y misiles -mucho más de lo necesario para disuadir un ataque nuclear-. Muchas de estas armas se pueden lanzar en cuestión de minutos, lo que aumenta el riesgo de una falla de cálculo. Por su parte, Corea del Norte pronto podría estar en condiciones de armar misiles balísticos con ojivas nucleares, algo que, de concretarse, plantearía una amenaza importante para toda Asia.