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¿La capacidad nuclear para Corea del Sur?

SEÚL – Recientemente las autoridades surcoreanas se han dado cuenta que es probable que los Estados Unidos intentarán prohibirles que enriquezcan uranio y aumenten el alcance de misiles del país, en lugar de dejar estos temas en un segundo plano diplomático. En efecto, conversaciones discretas recientes en las que los Estados Unidos han menospreciado los esfuerzos surcoreanos para complementar el controvertido Acuerdo de Cooperación Nuclear entre Corea del Sur y los Estados Unidos, que concluye en marzo de 2014, sugieren que hay razones para inquietarse profundamente por el futuro de la alianza de los dos países.

Los negociadores estadounidenses – los reacios asistentes de la creciente participación de Corea del Sur en el campo de la energía atómica–  siguen firmes en su oposición al esfuerzo de Corea del Sur para mejorar sus capacidades de defensa y lograr una política energética más avanzada, a pesar de los beneficios estratégicos potenciales. No obstante, los expertos estadounidenses en asuntos de no proliferación no prevén que haya progresos en los esfuerzos de Corea del Sur para ganar apoyo para las políticas que desean hasta que los Estados Unidos consigan más influencia.

No es el primer estancamiento que ha habido. Las conversaciones en temas nucleares entre los dos países se han caracterizado a menudo por una comunicación pobre y falta de entendimiento. Si bien las autoridades surcoreanas raramente dicen lo que piensan en público, en general se cree que los responsables estadounidenses del diseño de políticas tienen pocas motivaciones para reconciliarse en estos  momentos con el gobierno de Corea del Sur –preferirían sofocar las crecientes exigencias de este país.

Durante el apogeo de las relaciones entre los Estados Unidos y Corea del Sur, los políticos estadounidenses consideraban a Corea del Sur como una “extensión de los Estados Unidos.” Tal condescendencia pudo haber sido justificable cuando la dictadura militar surcoreana necesitaba la protección política y garantías de seguridad de los Estados Unidos, pero ahora el país es un modelo de democracia en Asia Oriental. Así pues, si bien los surcoreanos entienden que es necesario el compromiso y la cooperación, piensan que es el momento adecuado para tener una relación más equilibrada.