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Resoluciones para el nuevo año en el Asia oriental

SEÚL – Si alguna vez estalla una tercera guerra mundial, sus orígenes no estarán en Oriente Medio, el Asia meridional o la Europa oriental. En el Asia oriental, donde se cruzan los intereses estratégicos de China, los Estados Unidos y sus socios respectivos, es donde más está en juego geopolíticamente y mayores son las tensiones diplomáticas y las posibilidades de una explosión mundial.

Como resulta evidente el interés de todos los copartícipes en evitar un conflicto declarado, vemos apretones de manos glaciales como el que se dieron el Presidente de China, Xi Jinping, y el Primer Ministro del Japón, Shinzo Abe, en Beijing el mes pasado, pero, para que haya una paz verdaderamente duradera, los dirigentes de esa región deben esforzarse más –y más valerosamente– para lograrla. Cada uno de ellos podría adoptar iniciativas innovadoras, si pudieran dar prueba de la necesaria capacidad de estadistas.

Así, pues, aquí tenemos las resoluciones de Año Nuevo para 2015 que –con el mayor optimismo, pero tal vez no del todo ingenuo– más me gustaría ver por parte de los dirigentes del Asia oriental.

Xi Jinping: “Expondré con claridad la idea de que todas las reclamaciones territoriales que tenemos en el mar de la China Meridional están basadas sólo en afirmaciones razonables de la soberanía sobre determinados territorios y los derechos que los acompañan conforme a la Convención sobre el Derecho del Mar. Dejaré de hablar de nuestras “aguas históricas” y ordenaré la eliminación de la "línea de nueve puntos" en el mapa que figura en los pasaportes chinos.