0

El dilema de derechos humanos de España

NUEVA YORK – Miembros del Congreso español quieren adoptar leyes para limitar a algunos jueces españoles el ejercicio de lo que al parecer ha sido una licencia itinerante para perseguir en tribunales españoles violaciones a los derechos humanos cometidas en otros lugares del mundo. En un caso actual, un juez español quiere dictar órdenes de detención contra Jiang Zemin, expresidente de China, y Li Peng, exprimer ministro chino, por supuestos delitos cometidos en el Tíbet. No hay un vínculo discernible entre el caso y España.

Los diputados tienen razón en un punto: permitir que magistrados del país determinen casos en cualquier parte del mundo para perseguir, sin que haya un vínculo jurídico claro con España, es una invitación a politizar el proceso.

Sin embargo, también es importante preservar el principio central subyacente en estas persecuciones: el concepto de jurisdicción universal. En efecto, es un concepto de raíces antiguas, y tiene un papel fundamental en la protección mundial de los derechos humanos.

La jurisdicción internacional tiene sus raíces en los tiempos griegos y romanos, en el contexto de la lucha contra los piratas. Como los piratas cometían los delitos en alta mar, más allá del territorio de cualquier Estado, se desarrolló la idea de que había enemigos de la humanidad que podían ser perseguidos por cualquier Estado.