2

Las nuevas fronteras de la OTAN

BRUSELAS – Esta semana, la llegada de un barco estadounidense a una base naval española constituye un hecho histórico. Con el arribo del USS Donald Cook, procedente de Norfolk, Virginia, a su nuevo hogar en Rota, en la costa atlántica española, es la primera vez que un barco de la Armada de Estados Unidos equipado con el avanzado sistema de defensa antimisiles Aegis estará estacionado en Europa en forma permanente.

El USS Donald Cook es el primero de cuatro destructores de la marina estadounidense que, con alrededor de 1200 marineros y otros miembros del personal, cumplirán un papel central en el sistema de defensa antimisiles de la OTAN. Pero la misión de estas naves no se agota allí: también participarán en operaciones de seguridad marítima, ejercicios conjuntos (bilaterales y multilaterales) y otras operaciones y despliegues de la OTAN, entre ellos el Grupo Marítimo Permanente de la OTAN.

La llegada del USS Donald Cook es un nuevo avance para la OTAN, para la seguridad de Europa y para la cooperación transatlántica. Es una clara demostración de la fortaleza del vínculo que une a Estados Unidos y Europa en la tarea de hacer frente a los complejos e impredecibles desafíos de seguridad de nuestro tiempo.

En la cumbre de Lisboa celebrada en noviembre de 2010, la OTAN decidió desarrollar un sistema de defensa antimisiles para proteger a la población, los territorios y las fuerzas de la OTAN en Europa. Desde entonces, el avance ha sido firme. En abril de 2012, la cumbre de Chicago de la OTAN fue escenario del anuncio de un paso importante, con la obtención de un primer nivel provisorio de capacidad de defensa, que se espera completar en los próximos años.