0

La última hambruna de África

WASHINGTON, DC – El año pasado, la comunidad internacional se dio cuenta que una de las peores tragedias humanitarias de los últimos tiempos se desarrollaba en el Cuerno de África, y se trasladó al lugar con el fin de aliviar la hambruna generalizada existente. En la actualidad, la escasez de lluvias, la escasez de cosechas, y los conflicto persistentes podrían causar que millones de personas se hundan nuevamente en niveles de hambruna y malnutrición que hagan peligrar sus vidas.

La ayuda de emergencia es crucial en este momento delicado, pero no es suficiente. Sólo si se abordan las deficiencias fundamentales del sector agrícola puede la región realmente escapar de la plaga del hambre.

África está dotada con un 60% de las tierras cultivables ociosas del mundo y tiene millones de agricultores muy trabajadores. Ellos simplemente necesitan herramientas, infraestructura y aptitudes para desbloquear el enorme potencial agrícola del continente. No existe ninguna razón – ni ninguna excusa – para dejar que la supervivencia de millones de personas quede a merced de condiciones climáticas impredecibles. Por el contrario, los países deben tomar el control al mejorar su eficiencia y productividad de manera drástica.

Sin duda, se ha avanzado. Algunos gobiernos africanos han reducido las barreras regulatorias a las inversiones en agricultura del sector privado. Y algunos están implementando herramientas de gestión de riesgos y de cobertura de riesgos (hedging) con el fin de proteger a los agricultores de sequías e inundaciones, y a los consumidores de escasos recursos de la volatilidad de los precios de los alimentos causada por este tipo de desastres. Por ejemplo, el “Global Index Insurance Facility” (Fondo de Seguros en base a Índices Climáticos) asegura a los agricultores de Kenia contra riesgos de sequía o lluvias excesivas.