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Responder por Gaza

Nueva York – Esta semana, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas debatirá el informe de la misión investigadora encabezada por el Juez Richard Goldstone acerca de las violaciones a los derechos humanos en el conflicto de Gaza. Esperemos que se trate de un examen completo y justo de sus conclusiones y recomendaciones.

Goldstone y su equipo concluyeron que tanto Israel como Hamás, el grupo palestino que controla Gaza, cometieron crímenes de guerra y, posiblemente, crímenes contra la humanidad durante el periodo del conflicto cubierto por la investigación. El informe llama a realizar investigaciones creíbles de las supuestas violaciones a los derechos humanos y recomienda que el Consejo de Seguridad de la ONU pida a ambos bandos que presenten contrainformes dentro de seis meses después de entregados los resultados, en los que incluyan los procesos judiciales que emprendan en relación con las violaciones identificadas. En opinión de la Comisión Goldstone, si así no lo hacen, el Consejo de Seguridad debería referir el asunto al fiscal del Tribunal Penal Internacional en La Haya.

Lamentablemente, en lugar de debatir las detalladas conclusiones que Goldstone ha presentado y el mérito de sus recomendaciones sobre los pasos a emprender, hay señales de que los gobiernos pueden terminar centrándose en el proceso que condujo a la realización de la investigación y buscar limitar su pleno debate. Como participante de este proceso, siento que es importante poner por escrito mis opiniones al respecto, ya que algunos comentarios míos se están utilizando como parte de los intentos por desacreditar al Juez Goldstone y su importante labor.

Decliné aceptar la invitación del presidente del Consejo de Derechos Humanos de ese momento, el embajador Martin Uhomoibhi de Nigeria, para encabezar la investigación tras la resolución del 12 de enero de 2009 del Consejo de Derechos Humanos. Como ex Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, tengo la convicción de que la resolución del Consejo fue parcial y no permitió una mirada equilibrada para determinar la situación en terreno. Se refirió sólo a las "graves violaciones a los derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado, particularmente debido a los recientes ataques del ejército israelí", y llamó a la creación de una misión que investigara "todas las violaciones a las leyes de derechos humanos por parte del país ocupante, Israel, contra el pueblo palestino".