Una asociación para la paz en el Hindu Kush

Paso de Khyber, provincia fronteriza del Noroeste, Pakistán – El Presidente pakistaní Pervez Musharraf y el Presidente afgano Hamid Karzai nunca han tenido una estrategia fronteriza compartida. Pero observando desde el Puesto Michni, el punto más alto del paso del Khyber, los miles de camiones y autobuses que pasan de Afganistán a Pakistán bajo las sombras del Hindu Kush, la respuesta es obvia: el control de la frontera afgano-pakistaní requiere una política de contrainsurgencia que considere a ambos países.

El nuevo gobierno de Pakistán tiene una gran oportunidad para hacer este cambio. A fin de cortar las fuentes de reclutamiento y de suministro de los talibanes y Al Qaeda, ambos países deben luchar juntos contra los militantes.

Eso significa, en primer lugar, mejorar el entrenamiento en materia de seguridad de las fuerzas fronterizas, empezando con el Cuerpo de Frontera de Pakistán, la fuerza de combate de 50,000 efectivos que se encuentra en la frontera de 2,500 kilómetros con Afganistán. Estos “hijos de la tierra” están en malas condiciones. Reciben menos de dos dólares diarios para patrullar la zona que tiene desde montañas de más de ocho mil metros hasta desiertos áridos.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

Get unlimited access to PS premium content, including in-depth commentaries, book reviews, exclusive interviews, On Point, the Big Picture, the PS Archive, and our annual year-ahead magazine.

http://prosyn.org/K6g3LZc/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.