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¿Un nuevo amanecer para el periodismo chino?

Un incidente extraordinario ha dado valor a los periodistas chinos. Hace unos meses, el gobierno suspendió la publicación del periódico Bing Dian Weekly, lo que provocó protestas abiertas sin precedentes que recibieron amplia cobertura de los medios de comunicación en todo el mundo. Aún más sorprendente, el gobierno, bajo la presión de la opinión pública, ha permitido al Bing Dian que reanude la publicación. El editor en jefe y el subeditor en jefe fueron despedidos, pero el cuestionamiento abierto de la legitimidad de la autoridad del gobierno para regular el periodismo tendrá un impacto profundo.

Los observadores internacionales tienden a relacionar el incidente del Bing Dian con otras medidas enérgicas recientes contra los medios de comunicación en China y a concluir que la libertad de prensa no tiene futuro bajo la regulación autocrática actual. Innegablemente, no ha habido un cambio significativo en el sistema de regulación gubernamental del periodismo desde que China adoptó su política de "puertas abiertas" hace casi 30 años. Al contrario, se ha vuelto más riguroso y secreto.

Pero aún tengo fe en que se están dando cambios sutiles. Un prerrequisito del control efectivo de los medios de comunicación es que el controlado acepte la ideología del controlador. Después de 1949, el Partido Comunista cultivó un establo de "expertos teóricos" y otros sirvientes ideológicos para escribir artículos largos que propagaban el "Marxismo y el pensamiento de Mao Zedong". Pero actualmente, es difícil encontrar a tales escritores y los lectores reciben sus trabajos con sarcasmo y burla.

De hecho, el control ideológico del Departamento de la Propaganda Central sólo se puede mantener a través de avisos internos y llamadas telefónicas, que generalmente son desdeñadas. Todavía más importante, incluso los mismos reguladores han dejado de creer en doctrinas rígidas y obsoletas. Recientemente conocí a un funcionario que trabajaba para el Departamento de Propaganda de una provincia y me impresionaron sus comentarios audaces y honestos sobre los temas actuales. En una conversación privada cualquiera lo podría considerar liberal -un miembro de una nueva casta de funcionarios de la propaganda jóvenes y bien preparados con un umbral cada vez más alto de sensibilidad política.