2

¿Una solución verde substitutiva de la austeridad?

OXFORD – Aunque la austeridad en Europa afronta una resistencia social cada vez mayor, en principio tiene el mérito de la sencillez. A medida que se intensifica el debate sobre la consolidación fiscal frente al crecimiento, está claro que no hay unanimidad ni mucho menos sobre cómo hacer arrancar la economía, aparte de poner en marcha grandes planes de estímulo.

Una idea es la de que la tecnología ecológica podría contribuir a un círculo virtuoso de innovación y empleo. Para algunos, el crecimiento verde evoca un campo cubierto de molinos de viento y tejados urbanos cubiertos de paneles solares, pero es algo más que eso. Por ejemplo, cuando Airbus substituyó el moldeado por inyección por la impresión 3D para producir las bisagras metálicas de las puertas de sus aviones, redujo su peso a la mitad, lo que brindó ahorros fenomenales de material y el correspondiente consumo de combustible a lo largo de toda una vida de vuelos por todo el mundo con esas bisagras.

Aun así, es más fácil encontrar anécdotas apasionantes que mostrar cómo pueden contribuir en conjunto a la revitalización de toda una economía. Además, hay una gran diversidad de relatos sobre la economía verde… y es probable que se intensifique su proliferación.

En el próximo mes de junio, miles de activistas, encargados de formulación de políticas y hombres de negocios convergerán en Río de Janeiro para la tercera y gigantesca Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), cuyo tema es la economía verde. En ella se expondrán nuevos argumentos sobre los empleos, el crecimiento, los aumentos y las reducciones de costos, los cambios de valores, las opciones de los consumidores resultantes de la ecologización: verde esto y verde lo otro.