Thursday, July 24, 2014
Exit from comment view mode. Click to hide this space
1

Ucrania se extravía

PRAGA – Desde la elección del Presidente Viktor Yanukovich en 2010, Ucrania ha experimentado un importante y alarmante deterioro en su marco democrático. Principios fundamentales de una sociedad democrática, como, por ejemplo, las libertades de expresión, de reunión y de prensa se están viendo cada vez más sometidos a presiones y la persecución de miembros de la oposición, que ahora ha culminado en la detención de la ex Primera Ministra Yulia Tymoshenko durante un juicio que la mayoría de Occidente ha considerado político, parece confirmar que no se está respetando el Estado de derecho.

Dada la importancia estratégica de Ucrania, el destino del país ha pasado a ser un urgente motivo de preocupación no sólo para Europa, sino también para toda la comunidad internacional. Entre los factores más preocupantes que subyacen al giro antidemocrático de Ucrania figuran los siguientes:

Consolidación del poder. Después de la elección de Viktor Yanukovich el año pasado, el Tribual Constitucional derogó los cambios constitucionales hechos en 2004 como parte del acuerdo que puso fin pacíficamente a la “revolución anaranjada”. Con ello se anuló un consenso encaminado a reducir los poderes presidenciales y avanzar hacia un sistema más parlamentario. En cambio, ahora el Presidente de Ucrania está consolidando cada vez más su dominio total del ejecutivo, del legislativo y del judicial.

Corrupción endémica. Está generalizada la opinión de que la corrupción es endémica en la policía, el servicio secreto, la administración, el gobierno y la fiscalía del Estado. En el “Índice de impresiones sobre la corrupción en 2010” de Transparencia Internacional, Ucranía obtuvo la calificación de 2,4 en una escala de 10 (muy limpia) a 0 (profundamente corrupta). Las medidas encaminadas a luchar contra la corrupción son, en el mejor de los casos, poco entusiastas y no están conteniendo resultado patente alguno. La corrupción debilita las instituciones del país y la inacción del Gobierno en relación con ese problema está teniendo también consecuencias económicas.

Aumento de la actividad del Servicio de Seguridad (SBU). Grupos pro derechos humanos han presentado diversos informes en los que se demuestra un aumento de la actividad del SBU con motivos políticos. Se  ha amenazado a las claras o se ha sometido a vigilancia a personas, ONG y periodistas. Por ejemplo, en julio de 2010 Nico Lange, jefe de la oficina en Ucrania de la Fundación Konrad Adenauer fue detenido en el aeropuerto de Kiev después de que publicara un informe critico sobre el proceso de las elecciones regionales de Ucrania (posteriormente se presentó el incidente como un “malentendido”). En septiembre, el SBU registró las oficinas e organizaciones fundadas por el filántropo George Soros; también fueron registradas por la policía las oficinas de el Grupo pro Derechos Humanos de Vinnitsa en octubre de 2010 sin mandato judicial.

Acoso a los partidos de oposición y a los medios de comunicación independientes. Los procesos penales en marcha contra políticos de la oposición, incluida Tymoshenko, junto con los efectos de los cambios en la ley electoral para favorecer al Presidente y a sus partidarios, están debilitando a las fuerzas de oposición.

El acoso a los medios de comunicación independientes comprende la obstrucción administrativa y cosas peores. Nunca se ha investigado exhaustivamente la desaparición de Vasil Klimentiev, redactor jefe de Novyi Styl, periódico que se ha centrado en gran medida en la corrupción en la región de Jarkiv. La mayoría de los canales de televisión están en manos de cuatro grupos, la mayoría de los cuales tienen estrechos vínculos con el gobernante Partido de las Regiones. El mantenimiento de la propiedad del Grupo Inter Media por parte de Valery Joroshkovsky, junto con sus cargos de jefe del Servicio de Seguridad del país y miembro del Consejo del  Banco Nacional de Ucrania constituye un evidente conflicto de intereses. En conjunto, hay claras pruebas de un deterioro del pluralismo de los medios de comunicación desde que Yanukovich llegó al poder.

Una sociedad civil débil. Aunque los observadores creen que no hay más acoso a las ONG por el miedo de la Administración a la reacción internacional, en particular de la UE, el ambiente para el funcionamiento de las organizaciones de la sociedad civil sigue siendo extraordinariamente difícil y no tienen oportunidades de participar de verdad en la formulación de políticas.

Ucrania ha llegado a una encrucijada. Una señal apunta hacia la democracia; la otra, hacia la autocracia. La primera vía conduce a la adhesión a la Unión Europea; la segunda conduciría a Ucrania a un destino más obscuro y peligroso. Millones de ciudadanos de Ucrania es partidarios de la adhesión a la UE, pero su entusiasmo resulta mitigado por la falta de una política clara de la UE para con Ucrania.

Entretanto, el gobierno del Presidente Yanukovich proclama su deseo de adherirse a la UE, pero no ha introducido los cambios necesarios para cumplir los requisitos que entraña. A consecuencia de ello, no es probable que se invite a Ucrania a iniciar las negociaciones sobre la adhesión en un futuro próximo.

Reviste un interés decisivo para la UE que se esfuerce por lograr una política para con Ucrania más activa que hasta ahora. La actual presidencia polaca de la UE debe recordar los orígenes de la próspera democracia de Polonia y el apoyo esencial que hace una generación recibió de Occidente. Lo mismo necesita Ucrania hoy y no se debe dejar de hacer por razones de conveniencia política ni –para el caso, es igual– hacerlo por razones de simple interés económico propio. Instamos a la UE y a sus Estados miembros a que insistan en que se respete el Estado de derecho. Como mínimo, la UE debe exigir que Tymoshenko y los demás dirigentes de la oposición sean puestos en libertad con fianza para que puedan defenderse más vigorosamente en los tribunales.

Exit from comment view mode. Click to hide this space
Hide Comments Hide Comments Read Comments (1)

Please login or register to post a comment

  1. CommentedGreg Ivanov

    As sad as it is, even at the time of the Orange revolution there seemed to be a sense of inevitability about the subsequent course of events...

Featured