Thursday, July 24, 2014
Exit from comment view mode. Click to hide this space
0

Por una primavera Ucraniana

A todos quienes viven en Ucrania se les obliga a creer en tres grandes falsedades: la primera consiste en la suposición de que todos los humillantes desórdenes actuales (colapso económico, pobreza, desempleo) son consecuencia natural de nuestra transición poscomunista. Eso es cínico y cruel; además, es peligrosamente erróneo. La verdad es que, a diario, a los ucranianos se nos priva por la fuerza de gran parte de nuestras riquezas nacionales. Nos vemos privadas de ellas debido a la traición del Estado, a acuerdos ilegales y a funcionarios corruptos e incompetentes.

La segunda falsedad consite en la creencia de que alguien ``allá afuera'' ayudará a Ucrania a ponerse en pie. Con ingenuidad aguantamos la respiración esperando el feliz momento en que llegue otra porción de ayuda extranjera. Debemos dejar de creer en remedios importados. ¿Dónde está nuestra dignidad? Tenemos que empezar a entender que nadie más que los ucranianos puede ayudar a Ucrania. Debemos aplicar nuestros talentos y nuestro intelecto, y no esperar las dádivas del extranjero.

La tercera falsedad es el temor a la inestabilidad y a los disturbios sociales que supuestamente sobrevendrán si el presidente Kuchma y sus cómplices pierden las próximas elecciones. En vez de disturbios yo preveo celebraciones si Kuchma resulta derrotado. En cualquier caso, es poco probable que haya inestabilidad porque nuestros funcionarios, en todos los niveles, se olvidarán de Kuchma en el momento mismo que el recuento de votos anuncie su derrota. Estarán demasiado apurados preocupándose por sí mismos como para afligirse por él o para crear problemas. Además, en los países civilizados un cambio de gobierno se considera un signo de estabilidad. Ucrania necesita y está lista para un signo de ese tipo.

Las elecciones parlamentarias que se celebrarán el 31 de marzo darán respuesta a la pregunta principal que todo el mundo se hace acerca de Ucrania: ¿somos capaces de superar nuestra falta de fe en nosotros mismos, de vencer nuestros temores, para ganar una verdadera independencia democrática, o acaso los ucranianos seguirán siendo siempre esclavos miedosos? Si esto último es lo que va a suceder, no importa quién sea el amo aquí: Kuchma, su sucesor, Rusia o incluso algún otro Estado poderoso. Sin embargo, los ucranianos cuentan ahora con un medio pacífico y constitucional para cambiar su país y vivir sus vidas sin amos. Para lograrlo, debemos unirnos en contra del régimen actual.

El presidente Kuchma está muy consciente de la poca confianza que el pueblo le tiene. Por ello se ha abstenido de dar su nombre a los partidos políticos que lo apoyan. En lugar de eso, ha establecido docenas de partidos que buscan sigilosamente llevar al parlamento a personajes que están a su favor. Estos partidos cómplices de Kuchma tienen nombres tan diversos como ``Por una Ucrania Unida'', ``Partido Socialdemócrata (Unido)'', ``Partido Verde de Ucrania'', ``Mujeres por el Futuro'', ``Unión Democrática'', ``Nueva Generación'', ``Equipo de la Generación del Invierno'', entre otros. Cada uno puede parecer legítimo y benigno, pero todos representan al mismo sistema corrupto. Los ucranianos deben de votar por partidos encabezados por líderes que ellos conozcan y en quienes confíen.

Sin embargo, sólo la mitad de nuestro parlamento, la Verkhovna Rada, se elige a partir de las listas de los partidos. La otra mitad se elige de manera directa en las llamadas circunscripciones de mayoría. Aquí es donde se encuentran muchos de los diputados que ya están aliados con Kuchma. Los ucranianos comunes saben quienes son porque sus jefes les están diciendo, incluso les están ordenando, que voten por esas personas. Esos candidatos organizan conciertos y reparten dinero, medicinas, comida, ropa, computadoras y otros regalos. Algunos incluso han prometido construir gasoductos. Mi consejo para los votantes es que tomen todo lo que les den. Esos presentes se compraron con dinero que se le quitó injustamente a los ucranianos comunes, por lo que tienen el derecho de recibirlos.

Tomen los regalos, pero no den sus votos a cambio. Si los ucranianos les dan su voto a esos políticos con regalos, tal vez recibirán algún obsequio en las siguientes elecciones, pero mientras tanto los gobernantes seguirán arruinando al país y quebrantando nuestras almas.

Sólo hay tres fuerzas políticas que ofrecen alternativas reales y viables frente a nuestros clanes criminales en el gobierno. El primero es el bloque de izquierda de Oleksander Moroz. Quienes se inclinen por la izquierda deben apoyar al bloque de Moroz y no a los comunistas, quienes están atrapados en el callejón sin salida del pasado. La segunda fuerza es el partido de centro-derecha dirigido por el exprimer ministro Viktor Yushchenko, que fue un primer ministro reformista. La tercera fuerza política es el bloque que encabezo yo.

Todas estas fuerzas llegarán al parlamento, pero mientras más amplia sea su representación, más pronto imperarán ahí el sentido común y la justicia. Mi experiencia como presidente del Comité de Presupuesto de la Verkhovna Rada y como vice primer ministra en el gabinete demuestra que los elementos criminales pueden ser derrotados si la lucha contra la corrupción se libra con fuerza y cerebro; y que Ucrania puede ser más poderosa y próspera. Todo lo que se necesita es que los ucranianos lleven al poder a la gente dedicada a esta tarea.

Al oponernos al régimen actual, sabemos que estaremos expuestos a la suciedad y a difamaciones abiertas. Eso no importa. No estamos buscando puestos ostentosos y popularidad barata. No deseamos reconocimientos artificiales o premios halagadores. No volveremos la mirada con timidez ni extraviaremos el camino; no retrocederemos. Buscaremos nuestras metas sin importar dónde nos encontremos: ya sea en el parlamento (apoyando al gobierno o en la oposición), en el palacio presidencial, o incluso en la cárcel por nuestras creencias (donde yo estuve hace algunas semanas). Los ucranianos ya no tienen que esperar para mejorar sus vidas. Si aprovechamos la oportunidad, seguramente habrá una ``Primavera Ucraniana''.

Exit from comment view mode. Click to hide this space
Hide Comments Hide Comments Read Comments (0)

Please login or register to post a comment

Featured