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El fanático nuclear del Irán

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2005-12-27

Cuando se avecinan una vez más negociaciones sobre el programa nuclear del Irán, reviste importancia decisiva entender a su nuevo Presidente, Mahmud Ahmadinejah. Tal vez el mejor punto por el que comenzar sea el momento en que el mundo pudo apreciar por primera vez el carácter y el programa radical de Ahmadinejah.

Cuando el Presidente Ahmadinejah se dirigió a las Naciones Unidas en Nueva York el pasado mes de septiembre, se sintió de repente rodeado de luz. No era la luz del escenario, según dijo, sino la luz del Cielo. Ahmadinejah relató su experiencia mística en una reunión grabada en vídeo con un destacado ayatolá en Teherán. Una transcripción de sus observaciones y secciones del vídeo acabaron en una radical página web prorrégimen: baztab.com.

Según la transcripción, Ahmadinejah dijo que un miembro de su séquito en la reunión de las Naciones Unidas fue el primero en hablarle de la luz. "Cuando comenzaste con las palabras 'En el nombre de Dios'… vi una luz que llegaba, te rodeaba y te protegía hasta el final [del discurso]". Ahmadinejah confirmó haber sentido una presencia similar. "Yo también sentí que de repente la atmósfera cambió y durante 27 o 28 minutos los dirigentes no pudieron pestañear… Tuvieron los ojos y los oídos abiertos para el mensaje de la República Islámica", dijo el ayatolá Javadi-Amoli.

Se podría desechar la "visión" de Ahmadinejah en las NN.UU. como una pose política, si no fuera porque una sarta de declaraciones y acciones similares indica su convencimiento de que está destinado provocar los "tiempos postreros" –el fin del mundo– preparando el terreno para el regreso del Mesías musulmán chií. Como el Irán sigue ejecutando programas nucleares sospechosos, que podrían acercar peligrosamente a la República Islámica una fase con la capacidad para fabricar armas nucleares, un dirigente con visones mesiánicas resulta preocupante. Al fin y al cabo, se trata del mismo hombre que recientemente prometió utilizar los nuevos poderes del Irán para "borrar a Israel del mapa" y "destruir a los Estados Unidos".

En un discurso pronunciado en Teherán el 16 de noviembre ante clérigos superiores que habían llegado de todas las partes del Irán para escucharlo, el nuevo Presidente dijo que la misión principal de su gobierno era la de "preparar la vía para la gloriosa reaparición del Imam Mahdi (Quiera Dios apresurar su reaparición)". El místico Duodécimo Imam del islam chií desaparició de niño en 941 y los musulmanes chiíes han esperado desde entonces su reaparición, pues creen que, cuando regrese, reinará en la Tierra durante siete años, antes de celebrar el Juicio Final y provocar el fin del mundo.

A fin de prepararse para la llegada del Mahdi, dijo Ahmadinejah, "el Irán debe volverse una sociedad islámica, poderosa y avanzada". Los iraníes deben "abstenerse de inclinarse a favor de cualquier escuela de pensamiento occidental" y renunciar a una "vida lujuriosa" y otros excesos.

Cuando Ahmanidejah lleva tres meses ocupando la presidencia, en Teherán se están debatiendo extensamente sus opiniones sobre el Duodécimo Imam. Según un rumor, cuando era alcalde de Teherán, Ahmadinejah trazó los planos de una nueva ciudad para el regreso del Imam.

En las últimas semanas, los asesores de Ahmadinejah han negado otro rumor, según el cual ordenó a su gabinete ministerial que redactara un pacto de lealtad al Duodécimo Imam y lo arrojase a un pozo situado cerca de la ciudad santa de Qom, donde algunos creen que está escondido el Imam. Quienes dan crédito al rumor citan una primera decisión de su gabinete de asignar 17 millones de dólares para restaurar la mezquita de Jamkaran, donde han rezado durante siglos los devotos del Duodécimo Imam.

Asimismo, medios de difusión gubernamentales de Teherán han informado de que Ahmadinejah dijo a funcionarios del régimen que el Imán Oculto reaparecerá dentro de dos años, cosa que resultó demasiado fuerte para un legislador iraní, Akbar Alami, quien puso públicamente en entredicho el juicio de Ahmadinejah, al decir que ni siquiera las figuras más santas del islam han hecho jamás afirmaciones semejantes.

Si bien muchos musulmanes chiíes rinden culto al Duodécimo Imam, una sociedad antes secreta de clérigos poderosos y que ahora asesora abiertamente al nuevo Presidente, está transformando esas creencias mesiánicas en políticas gubernamentales. La sociedad Hojatieh, encabezada por el ayatolá Mesbah Yazdi, quien con frecuencia aparece junto a Ahmadinejah, está considerada por muchos chiíes como el sector lunático. Durante los primeros años de la Revolución Islámica, incluso el ayatolá Ruhollah Jomeini consideró sus creencias demasiado extremosas y los redujo a la clandestinidad.

Como los devotos del Duodécimo Imam, los miembros de Hojatieh creen que sólo una gran tribulación justificará su llegada y sostienen la opinión, semejante a la doctrina de Lenin de que del empeoramiento de las condiciones sociales aceleraría la revolución, de que sólo el aumento de la violencia, los conflictos y la opresión provocarán el regreso del Mahdi.

Desde que ocupó su cargo el pasado mes de agosto, Ahmadinejah ha instalado a devotos de Hojatieh en su gabinete ministerial y en toda la burocracia. El Ministerio de Información y Seguridad, al que el Presidente Mohammed Jatami había marginado, ha reaparecido como una poderosa fuerza represiva, que utiliza a agentes de paisano, aliados con los paramilitares Bassij y grupos parapoliciales no gubernamentales, para reprimir enérgicamente a los posibles oponentes del régimen.

Cuando el mundo se prepara para afrontar al régimen iraní, que sigue desafiando al Organismo Internacional de la Energía Atómica en relación con sus programas nucleares, debemos escuchar lo que dicen los dirigentes del Irán, mientras vigilamos lo que hacen. Un fanático religioso con armas nucleares representa una combinación peligrosa y el mundo no puede permitirse el lujo de tolerarla.

Kenneth R. Timmerman es Director Ejeuctivo de la Fundación por la Democracia en el Irán, www.iran.org, y autor de Countdown to Crisis: the Coming Nuclear Showdown with Iran ("Cuenta atrás para la crisis: la próxima confrontación nuclear con el Irán").

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Kenneth R. Timmerman is Executive Director of the Foundation for Democracy in Iran, www.iran.org, and author of Countdown to Crisis: the Coming Nuclear Showdown with Iran.