Esta semana, Estados Unidos y Singapur limaron los últimos obstáculos para un acuerdo de libre comercio (ALC). Pactos como este se están extendiendo como el fuego por toda Asia.
Hasta hace poco, la mayoría de los países del este asiático buscaban políticas de comercio no discriminatorias a través de una liberalización unilateral, la Comunidad Económica de Asia-Pacífico, y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Como muestra el acuerdo entre Estados Unidos y Singapur, las iniciativas regionales y laterales discriminatorias se están haciendo más populares. Ahora parece plausible un bloque económico del este asiático formado alrededor de Asia y/o Japón. ¿Harán todos estos acuerdos que la región se ponga al margen de la OMC?
Los países del este asiático tienen políticas de comercio relativamente liberales y están razonablemente bien integrados a la economía global. Esto, sin embargo, oculta enormes diferencias. Hong Kong y Singapur son puertos libres. Corea del Sur y Taiwán se liberalizaron sustancialmente en los últimos años. Malasia es bastante abierta, pero con una protección significativa, especialmente en los servicios. El proteccionismo tailandés sigue siendo alto. Indonesia y las Filipinas están sumidas en la inestabilidad política y económica. Myanmar, Vietnam, Camboya y Laos son muy pobres y tienen mayores niveles de protección.
Ahora consideremos a los dos motores regionales, Japón y China. La esclerótica economía interna de Japón lo hace incapaz de ejercer un liderazgo regional. Su política de comercio está a la defensiva, especialmente en cuanto a su adicción al proteccionismo para la agricultura.
China muestra un panorama distinto. Sus compromisos con la OMC son los más sólidos de todos los países en desarrollo. China aminoró la brecha de su política de comercio con otros países en desarrollo, bajando los aranceles aduaneros hasta los niveles del Sudeste Asiático y América Latina (cerca del 10%) y creando una apertura similar a la inversión directa extranjera (IDE). La consecuencia es que el ambiente de las políticas de los mercados emergentes es mucho más competitivo, especialmente en términos de la atracción de IDE.
En todas partes se pueden encontrar señales del "nuevo regionalismo". Singapur fue pionera en este enfoque. La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) está en conversaciones con varios otros países. Hasta la fecha, sólo un ALC propuesto entre la ASEAN y China ha comenzado a tomar forma. En el noreste asiático se están emprendiendo iniciativas similares.
Tras esto hay factores tanto políticos como económicos. China ve a los ALC como un medio para ejercer un liderazgo estratégico en la región. En su mayoría, las motivaciones económicas son defensivas. Con la OMC atascada y a la deriva en los últimos años, hay una carrera por asegurar un acceso preferencial a los mercados de las principales potencias y para aminorar la tensión comercial mediante potentes asociaciones bilaterales y regionales.
Dadas las tendencias actuales, podría emerger un bloque comercial poco cerrado que giraría alrededor de China (más probablemente que alrededor de Japón), además de los bloques liderados por Estados Unidos y Europa, todos entrelazados por una trama de ALC bilaterales y "plurilaterales". Este escenario es preocupante si la OMC no sale de su punto muerto, ya que una economía mundial dividida en regiones estará dominada por la discriminación, laberintos burocráticos y juegos de poder.
En un mundo así, los perdedores serían los países pobres y débiles. Sin embargo, si el marco del comercio mundial se institucionalizara alrededor de los avances de la OMC, especialmente a través de una liberalización multilateral y no discriminatoria en la actual Ronda de Doha, el nuevo regionalismo probablemente se convertiría en algo benigno.
En último término, para el este asiático, como región altamente dependiente del comercio con el resto del mundo y la inversión proveniente de otros países, los ALC no son suficientes. La región seguirá teniendo mucho que ganar en el largo plazo con una OMC que logre un comercio más libre en todo el mundo, es decir, de manera multilateral más que bilateral o regional.
La OMC es importante para el este asiático, pero lo inverso es también cierto. De los veintitantos países en desarrollo y recientemente desarrollados que tienen una participación activa en la OMC, casi la mitad provienen de esta región. La Ronda de Doha no logrará avances sustanciales sin la participación activa del este asiático, tanto en problemas individuales como en el diseño general.
Debido a su potencia económica y comercial, China debe jugar un papel más prominente a medida que se desarrolla la ronda de Doha. Hay signos tempranos y positivos de que está adoptando una estrategia "brasileña", en lugar de una estrategia "india", dentro de la OMC. No está siendo negativa ni obstruccionista, bloqueando el proceso de liberalización en varios frentes, que es la manera histórica que ha tenido la India al participar en negociaciones de comercio global. Este es el enfoque correcto para los líderes chinos que desean lograr el máximo beneficio de la OMC para dar impulso a la reforma a nivel interno.
Corea tiene una participación activa y constructiva en la OMC, excepto en lo relacionado con la agricultura. Taiwán también puede jugar un papel constructivo, si China se lo permite. Las ciudades estado, Hong Kong y Singapur, tienen políticas más claras en la OMC, enfocadas al acceso a los mercados y a reglas sólidas.
Malasia y Tailandia también participan bastante activamente en la OMC, con una mezcla de posiciones proteccionistas y de libre mercado. Indonesia y las Filipinas están en una posición más débil, abrumadas por la incoherencia de las políticas y las luchas internas, y con insuficiente capacidad para enfrentar la creciente y cada vez más complicada agenda de la OMC. Vietnam, Laos y Camboya están en la lista de espera para integrarse a la OMC.
La OMC está en una encrucijada. Necesita con urgencia liberalizar el comercio de manera progresiva. Se requiere un fuerte liderazgo de EEUU para llevar a la OMC en esta dirección, mientras se evita un futuro al estilo de la UE (sobrecarga de regulaciones) o al estilo de ONU (un centro de conversaciones irrelevantes). Esto es más probable bajo la administración Bush, que tiene mejores antecedentes de libre comercio y una política exterior más asertiva que cualquier alternativa Demócrata. Sin embargo, Robert Zoellick, el Representante de Comercio del Presidente Bush, necesita aliados. Muchos de ellos, incluida China, se pueden encontrar en el este asiático.


Comments (0)
You need to login in order to leave a comment. If you do not yet have an account, please register.
The two commenting options explained
Watch a 1 minute video
to discover how you can comment on the entire article or a specific paragraph. The two images below also explain the two ways of commenting.
1) Entire article comment
Once logged in, simply click inside the comment box where it says "Enter text here." Enter and post your comment.
2) Paragraph comment
Please log in first. Then click to the left of the desired paragraph. Your cursor will automatically move to the comments box. Enter and post your comment.