1

El regreso de la némesis de México

CIUDAD DE MÉXICO – El 1 de julio, México votará casi con toda probabilidad mayoritariamente para que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país durante siete decenios, vuelva al poder. El candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, lleva una ventaja insuperable al final de la campaña. Muchos mexicanos, además de amigos extranjeros del país, temen que este giro de los acontecimientos anuncie un regreso al pasado autoritario, corrupto y desacreditado que México dejó atrás cuando el candidato del partido de Acción Nacional, Vicente Fox, obtuvo la presidencia en 2000.

Como yo contribuí a la derrota del PRI, preferiría un vencedor diferente este año: un candidato independiente, un socialdemócrata de centro izquierda o un dirigente de centro derecha que hubiera hecho campaña con lo mejor de la ejecutoria de Fox y del Presidente saliente, Felipe Calderón (al tiempo que repudiara la sangrienta y fútil guerra contra los señores de la droga de México a la que se ha lanzado Calderón), pero rechazo la idea de que una victoria del PRI restaure automáticamente el status quo ante, como si México, sus vínculos con el mundo, y el propio PRI hubieran permanecido inmóviles durante los doce últimos años.