Friday, October 31, 2014
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Por qué es necesaria la OTAN

BRUSELAS – Hace muchos años, llevé a mis hijos a visitar los lugares donde se produjo el desembarco en Normandía en el Día D. Quería que entendieran los sacrificios que otras personas habían hecho para que Europa y América del Norte pudieran disfrutar de los beneficios de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Vimos esas playas cuyos nombres resuenan a través de la historia: Omaha, Utah, Juno. Playas que todavía son un monumento a la idea de que no hay amenaza, por grande que sea, que no podamos vencer juntos.

Bien sabemos la clase de futuro que se hubiera abatido no sólo sobre Europa, sino sobre todo el mundo, si América del Norte no hubiera ayudado a Europa en su hora de necesidad. Y también sabemos que esos desembarcos han creado entre nuestros continentes un vínculo sin parangón.

Ese vínculo todavía es vital para la preservación de nuestros valores y nuestra seguridad. Pero terminada la Guerra Fría, muchos dieron por sentado que la institución que lo encarna (la Organización del Tratado del Atlántico Norte) acabaría por desaparecer. Eso no ocurrió, porque nuestro vínculo no se basa simplemente en que enfrentemos amenazas comunes, sino en que tenemos ideales compartidos. Tan imposible sería que desaparezca ese vínculo, como que nuestras ansias de libertad se desvanezcan. La OTAN no necesitaba razones externas para existir; pero la historia no tardaría en dárselas.

En Bosnia y en Kosovo, la OTAN intervino para poner fin a un proceso de violación a gran escala de los derechos humanos. En Libia, hicimos cumplir una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuyo objetivo era la protección de la población civil. Y en Afganistán, estamos impidiendo que el país sea usado como refugio por extremistas.

La Alianza ha evolucionado y se convirtió en una auténtica organización de administración de seguridad: flexible, eficiente y costo-efectiva. Las amenazas cambiaron y se han vuelto más globales, y nosotros hemos cambiado para hacerles frente.

La OTAN está desarrollando un sistema de defensa antimisiles para proteger a la población y el territorio europeos de una amenaza seria y cada vez mayor. En el Océano Índico, colaboramos con la Unión Europea y muchas otras entidades en el patrullaje de importantes corredores marítimos que se encuentran amenazados por la piratería. Y en países de todo el mundo, la OTAN realiza otras tareas como: remoción de minas, ayuda en casos de desastre, asesoramiento para el control democrático de las fuerzas militares y un intenso trabajo conjunto con la ONU para la prevención de daños a los niños.

Tal vez no sea el tipo de actividades que aparecen en primera plana. Pero la seguridad es como la salud: uno no la advierte hasta que empieza a empeorar. Es por eso que la gente contrata seguros de salud. Y la OTAN es la póliza de seguro más sólida del mundo. Con el respaldo de sus 28 miembros, ya lleva más de seis décadas proveyendo año tras año seguridad a todos los Aliados.

Este fin de semana, representantes de unos 60 estados miembros, países asociados y organizaciones internacionales acudirán a Chicago para la próxima reunión cumbre de la OTAN (la más grande en la historia de la Alianza) y abordarán allí algunas de las cuestiones de seguridad más importantes de nuestra época.

Nuestro debate se centrará en tres temas: la transición hacia la entrega total a los afganos de la responsabilidad por su seguridad; la continuidad del desarrollo de las capacidades militares de los Aliados; y la red global de países asociados con la OTAN.

En primer lugar, reafirmaremos nuestro compromiso con la estabilidad y la seguridad de Afganistán. En el transcurso de los próximos meses iremos pasando de tener allí una función de combate a otra de entrenamiento y asesoramiento. Y para fines de 2014, los afganos serán totalmente responsables de su propia seguridad.

En segundo lugar, conforme se acerca el fin de nuestra presencia militar en Afganistán, debemos mirar al futuro y desarrollar nuevas capacidades a la medida de una nueva era. Nos encontramos en un momento en que todos los países de la Alianza están recortando sus presupuestos de defensa, y eso nos obliga a adoptar un enfoque diferente.

Para poder hacer más con lo que tenemos, necesitamos colaborar para maximizar nuestros activos y nuestros recursos: tal es la esencia de la iniciativa “Smart Defense”. En Chicago, los Aliados asumiremos nuestro compromiso con este enfoque como estrategia de largo plazo para la mejora de las capacidades de la OTAN.

Por último, la agenda de la reunión de Chicago tiene reservado un lugar prominente para los países asociados con la OTAN. A lo largo de los últimos 20 años, la OTAN ha creado con países de todo el mundo una red de colaboración en temas de seguridad. A diferencia de los Aliados, los países asociados no están cubiertos por el artículo 5, la cláusula de defensa colectiva del Tratado del Atlántico Norte. Pero las amenazas transnacionales demandan soluciones multinacionales, y esta red de países asociados nos ayuda a encarar los desafíos compartidos.

La OTAN mantiene un sistema de consulta permanente con todos los países asociados y ayuda a los interesados en reformar sus sistemas de defensa. Además, muchos de estos países tienen un valioso acervo de capacidades y experiencia para aportar a nuestras operaciones.

Al comienzo de este artículo señalé que tengo una identificación personal con el vínculo entre América del Norte y Europa. Pero mi apego a este vínculo es más profundo de lo que el lector piensa. Desde hace mucho tiempo, Chicago es hogar de muchos inmigrantes europeos. Mi propio hijo vive en el estado de Illinois, no muy lejos de Chicago, con su esposa y dos hijos. De mis cuatro nietos, tengo dos en Europa y dos en Estados Unidos.

Cuando pienso en las razones para preservar nuestro vínculo transatlántico para las generaciones futuras, no pienso en mi seguridad. Pienso en la de ellos. Y esa es la única razón que necesito.

Traducción: Esteban Flamini

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  1. CommentedCarol Maczinsky

    What a deep misfortune for you that your grandchildren took the nationality of another state. Would they even learn Danish and care about the national pride of their ancestors?

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