Monday, July 28, 2014
Exit from comment view mode. Click to hide this space
0

La crisis fiscal por abajo

PALO ALTO – Los gobiernos subnacionales –estados, países, ciudades, provincias, villas y distritos especiales– desempeñan papeles diferentes de un país a otro, pero suelen prestar servicios importantes, como, por ejemplo, la policía y la protección contra incendios, el transporte, la educación, la atención de salud y la asistencia social. En muchos países, su situación fiscal se ha desplomado bajo el peso combinado de la mala gestión y la crisis financiera y económica mundial.

La relación entre los gobiernos subnacionales y centrales comprende la división general de cometidos en materia de prestación y financiación de servicios públicos, las subvenciones nacionales que sufragan en parte diversos servicios prestados localmente y la recaudación de impuestos.

En los Estados Unidos, corresponden al gobierno federal los cometidos relativos a la defensa, las pensiones publicas de vejez (Seguridad Social) y la atención de salud a los ancianos (Medicare); a los gobiernos subnacionales corresponden los de la educación y la imposición del cumplimiento de la ley. La atención de salud para los pobres (Medicaid) es un cometido compartido. Los fondos paralelos pasan del gobierno federal a los estatales y locales mediante fórmulas que detallan los cometidos compartidos. Algunas de dichas fórmulas permiten a los gobiernos subnacionales una gran discrecionalidad; otras, no.

La crisis económica y financiera ha precipitado un inmenso aumento del gasto, el endeudamiento (y, por tanto, los impuestos futuros), el préstamo, la reglamentación y los mandatos de los gobiernos centrales, algunos de ellos en forma de “ayuda” a los gobiernos subnacionales (unos 200.000 millones de dólares en la factura del estímulo de los Estados Unidos). Una cuestión fundamental es la de si el poder de los gobiernos centrales a escala mundial aumentará permanentemente no sólo sobre la economía privada, sino también sobre los gobiernos subnacionales.

Existe una notable variabilidad en el papel de los gobiernos subnacionales respecto de los gobiernos centrales. Antes de la crisis actual, los ingresos del gobierno de los Estados Unidos eran, aproximadamente, un 60 por ciento federales y un 40 por ciento estatales y locales. Francia era la más centralizada de las economías más importantes, con una división aproximada de 80-20 por ciento entre los gobiernos nacional y subnacionales, mientras que el Reino Unido ocupa una posición intermedia con 75-25 por ciento. China era el menos centralizado, con 30-70 por ciento. La Argentina era el más equilibrado, con 50-50 por ciento, aproximadamente.

Los debates sobre la centralización gubernamental echan raíces profundas en la historia y las constituciones de la mayoría de los países. La Constitución de los Estados Unidos unió a las trece colonias originales y su Décima Enmienda reserva para los estados todos los poderes no expresamente delegados en el gobierno federal. Incluso hoy, las tensiones sobre una mayor centralización (por ejemplo, en la autoridad supranacional, como en Europa) y el traspaso de competencias (por ejemplo, en los casos de Escocia, Quebec o el Kurdistán) son intensas.

Hay varias razones para propugnar un grado saludable de descentralización. El juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos Louis Brandeis se refirió con una expresión afortunada a los “estados como laboratorios”. Un ejemplo reciente en este mismo país ha sido la reforma de la asistencia social. Cuando los estados fijaron límites temporales y la obligación de trabajar o recibir formación a sus benecifiarios, tuvieron tanto éxito, que a continuación se hizo la misma reforma   en el nivel federal.

La competencia entre localidades –por ejemplo, entre estados por las empresas y los trabajadores y entre los distritos escolares por los estudiantes– pueden propiciar una asignación más eficaz y eficiente de los recursos públicos. Si las personas pueden migrar, se trasladarán a jurisdicciones con la combinación de impuestos y servicios (por ejemplo, escuelas de calidad) que prefieran. Como ocurre con la competencia en los mercados privados, la competencia en los servicios gubernamentales propicia resultados mejores.

Las autoridades locales están más próximas a los problemas que los funcionarios nacionales encerrados en la capital de un país. Hay diferencias importantes entre las jurisdicciones. Los hospitales son más importantes para algunas zonas, mientras que las escuelas lo son para otras. Las diferencias geográficas en materia de costo de la vida resultan difíciles de reflejar en programas nacionales únicos para todos.

Para algunas funciones la financiación por parte del gobierno central es más apropiada. La defensa nacional es un ejemplo evidente, como también las funciones para las que las economías de escala son importantes. En los casos en que las localidades intentan deshacerse de la ayuda a los pobres para que otras se encarguen de ella, el gobierno central debe intervenir y financiar esa clase de programas directamente o fijar niveles mínimos.

En los Estados Unidos, hasta hace treinta años, los distritos escolares locales eran los encargados de la educación. Varias sentencias de los tribunales han establecido que ese proceso permitía a los distritos más ricos gastar más que los pobres y ordenó a los estados igualar el gasto. Ahora los estados –desde California hasta Texas– recaudan habitualmente los impuestos locales a la propiedad inmobiliaria para financiar las escuelas y después los redistribuyen entre los distritos escolares locales. Muchos creen que la reducción del control local de las escuelas a consecuencia de la eliminación de la financiación local ha contribuido en gran medida a los deficientes resultados de algunas escuelas americanas.

California es un ejemplo de insensatez fiscal prolongada que, al entrar en contacto con la crisis económica nacional y mundial, en seguida ha tenido como consecuencia el caos. Durante muchos decenios, los californianos disfrutaron de un rápido aumento del nivel de vida, excelentes sistemas públicos de enseñanza primaria, secundaria y universitaria y un ascenso social sin precedentes, pero la tasa de desempleo de California es tan elevada, el 12,3 por ciento en noviembre de 2009, que ocupa el tercer puesto de la nación. Las personas y los empleos están buscando mejores oportunidades en otros lugares. La calificación de los bonos del estado es la peor.

Un gasto estatal excesivo, una reglamentación asfixiante y unos impuestos peligrosamente altos han contribuido a crear los males económicos del estado. Los tipos impositivos más altos del impuesto de la renta de las personas físicas (que también grava las ganancias del capital), el tipo del impuesto sobre el tráfico de empresas, el tipo del impuesto de sociedades y el impuesto a la gasolina son todos ellos los más altos o casi de todos los estados.

El 1 por ciento de los que declaran mayores ingresos pagan casi la mitad del impuesto sobre las personas físicas, de modo que los cofres (y, por tanto, también los gastos) del estado están rebosantes durante los períodos de auge, pero después se desploman, lo que obliga a una reducción de gastos de emergencia, durante los de vacas flacas. Resulta irónico que la progresividad de los impuestos y las políticas de gastos de California creen tal inestabilidad, que destruyan la capacidad del estado para financiarlo todo, incluso los servicios básicos –desde la educación hasta la atención de salud– para sus ciudadanos más vulnerables.

Ahora, al afrontar otro déficit de 20.000 millones de dólares, pese a las subidas temporales de impuestos y las reducciones de gastos, los males fiscales de California anuncian los de muchos gobiernos subnacionales –o, de hecho, nacionales– a escala mundial. Si bien todos deben atender primero la emergencia actual, unas reformas políticas, presupuestarias y fiscales son fundamentales para restablecer el equilibrio entre el gobierno centralizado y el descentralizado.

Exit from comment view mode. Click to hide this space
Hide Comments Hide Comments Read Comments (0)

Please login or register to post a comment

Featured