WEEKLY SERIES

THOUGHT LEADERS

GLOBAL PERSPECTIVES

INTERNATIONAL INSIGHT

MIND AND MATTER

SPECIAL SERIES

PROJECT SYNDICATE

Unidad del Océano Índico

Shashi Tharoor

English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic
2009-07-15

NUEVA DELHI – ¿Qué asociación internacional reúne a 18 países a lo largo de tres continentes, a miles de kilómetros de distancia unos de otros y unidos exclusivamente por una masa de agua en común?

Este es un acertijo que probablemente deje perplejo al más devoto aficionado de la política global. Se trata de la Asociación para la Cooperación Regional de los Países de la Cuenca del Océano Índico, bendecida con el dificultoso acrónimo IOR-ARC (por su sigla en inglés), quizá la agrupación internacional más extraordinaria de la que alguna vez hayamos oído hablar.

La Asociación logra unir a Australia e Irán, Singapur y la India, Madagascar y los Emiratos Árabes Unidos, y una docena de otros estados grandes y pequeños -improbables socios reunidos por el hecho de que el Océano Índico baña sus costas-. Acabo de regresar (en mi rol de nuevo ministro de Estado para Asuntos Externos de la India) de asistir a la reunión ministerial de la Asociación en Sana'a, Yemen. A pesar de estar acostumbrado a que se me pongan los ojos vidriosos ante la sopa de letras de organizaciones internacionales con las que me topé durante una carrera de tres décadas en las Naciones Unidas, me descubro emocionado frente al potencial de la IOR-ARC.

Las asociaciones regionales se han creado en base a una variedad de premisas: geográficas, como en el caso de la Unión Africana; geopolíticas, como sucede con la Organización de Estados Americanos; económicas y comerciales, como es el caso de la ASEAN (por su sigla en inglés) o el Mercosur; y motivadas por la seguridad, como la OTAN. Existen también otras asociaciones multicontinentales, como IBSA, que reúnen a la India, Brasil y Sudáfrica, o al más conocido G-8.

Hasta Goldman Sachs puede decir que ha inventado un organismo intergubernamental, ya que el concepto "BRIC" acuñado por esa firma de Wall Street recientemente quedó institucionalizado en una reunión de los jefes de gobierno de Brasil, Rusia, India y China en Yekaterinburg el mes pasado. Pero es justo decir que no existe nada comparable a la IOR-ARC en los anales de la diplomacia global.

Por un lado, no existe otro océano en el planeta que abarque a Asia, África y Oceanía (y que podría abrazar también a Europa, ya que el departamento francés de Reunión, en el Océano Índico, le otorga a Francia estatus de observador en la IOR-ARC, y el ministerio de Relaciones Exteriores francés está considerando solicitar una membresía plena).

Por otro lado, cada una de las famosas civilizaciones en choque de Samuel Huntington encuentra un representante entre sus miembros, dándole un techo común al conjunto más amplio posible de opiniones mundiales en su combinación imaginable más pequeña (apenas 18 países). Cuando la IOR-ARC se reúne, se abren nuevas ventanas entre países separados por distancia así como también por política. Los malasios hablan con los mauritanos, los árabes con los australianos, los sudafricanos con los habitantes de Sri Lanka y los iraníes con los indonesios. El Océano Índico sirve como un mar que los separa pero también como un puente que los une.

El potencial de la organización es inmenso. Existen oportunidades de aprender unos de otros, de compartir experiencias y de aunar recursos en cuestiones como la pesca de altura, el transporte marítimo y la piratería (en el Golfo de Adén y las aguas somalíes, así como en el Estrecho de Malacca).

Pero la IOR-ARC no tiene que confinarse al agua: son los países los que son miembros, no sólo sus costas. De manera que todo, desde el desarrollo del turismo en los 18 países hasta la transferencia de ciencia y tecnología, está sobre la mesa. Los países en desarrollo más pobres tienen nuevos socios de quienes recibir becas educativas para sus jóvenes y cursos de entrenamiento para sus funcionarios de gobierno. Ya existen conversaciones sobre nuevos proyectos en el área de generación de capacidad, agricultura y la promoción de la cooperación cultural.

Esto no quiere decir que la IOR-ARC ya haya colmado su potencial en la década que lleva de existencia. Como suele suceder con las ideas brillantes, la chispa creativa se consume en el acto de la creación, y la IOR-ARC se ha mantenido a flote, sin haber hecho lo suficiente para ir más allá de la etapa declaratoria que marca la mayoría de las iniciativas nuevas. La organización en sí es escueta al punto de la escualidez, con apenas una media docena de empleados (¡incluido el jardinero!) en su secretaría en Mauricio. La fórmula de llevar a cabo el trabajo en un Grupo Académico, un Foro Empresario y un Grupo de Trabajo en Comercio e Inversión todavía no ha cobrado interés ni impulso en el organismo del que depende.

Sin embargo, estos dolores de dentición son inevitables en cualquier grupo nuevo, y las semillas de la futura cooperación ya han sido sembradas. Lograr que resulte exitosa una asociación que reúne a países grandes y pequeños, estados insulares y estados continentales, repúblicas islámicas, monarquías y democracias liberales, y toda raza conocida para la humanidad, representa un desafío y al mismo tiempo una oportunidad.

Esta diversidad de intereses y capacidades fácilmente puede impedir una cooperación considerable, pero también puede hacer que ese tipo de cooperación resulte mucho más gratificante. En esta diversidad, nosotros en la India vemos enormes posibilidades, y en Sana'a nos comprometimos a energizar y revitalizar esta organización semidormida. La hermandad del hombre es un cliché trillado, pero el vecindario de un océano es una nueva idea refrescante. El mundo en su totalidad puede beneficiarse si 18 estados litorales encuentran un terreno común en las aguas agitadas de un océano poderoso.

La reimpresión de material de este sitio Web sin el consentimiento por escrito de Project Syndicate es una violación de las leyes internacionales de derechos de autor. Para obtener autorización, póngase en contacto con distribution@project-syndicate.org.
English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic

You must be logged in to post or reply to a comment.
Please log in or sign up for a free account.



AUTHOR INFO

Shashi Tharoor, Minister of State for External Affairs in the Government of India, is a former Under Secretary General of the UN and an award-winning novelist and commentator.