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¿Qué noticias mueven los mercados?

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2006-06-12

Los mercados de valores en gran parte del mundo han registrado marcadas caídas acumulativas desde aproximadamente el 10 de mayo. En general, las bajas se produjeron en un período de dos semanas hasta alrededor del 23 de mayo, pero los precios siguieron cayendo en promedio desde entonces. ¿Los problemas en los mercados de valores del mundo se traducen en problemas para la economía mundial?

Analicemos las mayores caídas. De los índices de los principales países, el derrumbe más importante se produjo en la India, donde los precios de las acciones cayeron el 16,9% entre el 10 y el 22 de mayo. La debacle en el otro lado del globo fue casi tan importante y los picos y simas ocurrieron un día o dos después de los de la India: en Argentina, los precios de las acciones cayeron el 16,1%; en Brasil, el 14,7%, y en México, el 13,8%.

Los mercados europeos también sufrieron grandes pérdidas. En Suecia, los precios de las acciones cayeron el 15,2% entre el 9 y el 22 de mayo; aproximadamente en el mismo período, los precios cayeron el 9,7% en Alemania, el 9,4% en Francia y Gran Bretaña y el 9,3% en Italia. De la misma manera, en Asia, los precios de las acciones cayeron el 11,5% en Corea, el 9,3% en Hong Kong y el 8% en Japón, en aproximadamente el mismo período.

Muchos analistas intentan vincular estos hechos con lo sucedido en Estados Unidos. Pero allí los precios de las acciones cayeron apenas el 5,2% entre el 9 y el 24 de mayo. Tampoco China parece estar detrás de la caída global, ya que los precios de las acciones allí, en realidad, aumentaron durante este período.

La explicación corriente de los economistas gira alrededor de la política monetaria. Inmediatamente después del gran temor de deflación de 2003, los bancos centrales de todo el mundo bajaron sus tasas de interés, lo que desató un brote especulativo tanto en el mercado de valores como en el inmobiliario. Pero ahora, según esta visión, las tasas de interés en alza están empezando a sentirse, lo que presagia futuras caídas en los precios de los activos.

Este argumento, en realidad, tiene una cuota importante de verdad. La Reserva Federal de Estados Unidos efectivamente aumentó las tasas el 10 de mayo y su presidente, Ben Bernanke, indicó entonces que tal vez hubiera otras subas de tasas en el futuro. El 17 de mayo se dieron a conocer datos desalentadores sobre la inflación en Estados Unidos, lo que sugiere que hay en carpeta un futuro ajuste monetario.

A los economistas les gusta pensar que el mundo es lógico y manejable, lo que implica que ellos entienden lo que está sucediendo. Pero, al hacerlo, suelen exagerar el papel de los bancos centrales. De hecho, el incremento de la tasa en Estados Unidos fue sólo una en una serie de subas de tasas –la decimosexta consecutiva-. Ningún otro banco central importante aumentó las tasas después de que empezaran las caídas de los mercados de valores entre mayo y el 7-8 de junio, cuando varios lo hicieron (el Banco Central Europeo, India, Corea del Sur, Sudáfrica, Tailandia y Turquía).

Otro factor es el precio del petróleo, que aumentó el 24% entre el 22 de marzo y el 2 de mayo, marcando récords todo el tiempo. Sin duda, éste fue un hecho importante que posiblemente afectó a los mercados de valores en todo el mundo. Los incrementos en el precio del petróleo han sido responsables prácticamente de todas las recesiones económicas desde la Segunda Guerra Mundial.

Aún así, los aumentos en el precio del petróleo no corresponden con el período a mediados de mayo en el cual los índices de los mercados de valores cayeron más estrepitosamente. Decir que los aumentos en el precio del petróleo causaron las caídas en los mercados de valores presupone un período de retraso de varias semanas.

Pero los mercados de valores no son muy lógicos, y podría haber una respuesta retrasada a las sacudidas del precio del petróleo. Como sucede con cualquier otro precio en los mercados financieros, una suba llama la atención. Cuando los precios del petróleo suben rápidamente, la gente mira las noticias vinculadas a los precios del petróleo y habla más sobre los precios del petróleo, creando así una mayor sensibilidad a estas noticias.

La crisis en Oriente Medio está vinculada a los precios del petróleo y dominó las noticias en el mes de mayo. Los aumentos del precio del petróleo posiblemente amplificaron en la mente de los inversores las señales agoreras y el lenguaje fuerte empleados por varias figuras políticas. El 8 de mayo, en respuesta a las declaraciones hostiles del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, el vice primer ministro israelí, Shimon Peres, dijo que “el presidente de Irán debería recordar que a Irán también se lo puede borrar del mapa”.

De la misma manera, casi al inicio del derrumbe de los mercados de valores de mayo, Ahmadinejad visitó Indonesia, el país más poblado del mundo con una mayoría musulmana, y el 13 de mayo los diarios publicaron que los estudiantes de dos de las universidades más prestigiosas del país lo habían ovacionado de pie. Esta historia podría haber sido interpretada como una prueba de que la bravuconería de Ahmadinejad sobre la cuestión nuclear le estaba redituando políticamente, lo que alimenta la percepción de que la situación tensa en Oriente Medio podría derivar en precios del petróleo aún más altos.

Estas noticias pueden parecer mucho más alejadas del mercado de valores que la política monetaria. Pero cómo reacciona el público frente a ellas, junto con los aumentos recientes del precio del petróleo, bien puede responder en gran medida por el cambio en la psicología de mercado. Las actitudes frente al riesgo cambian todo el tiempo, y episodios como las declaraciones de Ahmedinejad y Peres pueden precipitar este tipo de cambios. De este modo, mientras estas cosas suceden de maneras difíciles de cuantificar, tal vez los analistas deberían prestarle igual atención a las palabras de Ahmadinejad que a las de Bernanke cuando intentan entender la dirección que toman los mercados de valores del mundo.

A los economistas tal vez no les guste concentrarse en la opinión pública y cómo interactúa con los cambios de precios, las noticias de todo el mundo y la dinámica especulativa. Después de todo, hacerlo implica que los hechos económicos son menos predecibles (y los economistas, menos omniscientes) de lo que a ellos les gusta pensar. Pero este enfoque tiene sentido en lo que a intuición respecta. ¿Qué pasa, realmente, por la mente de los inversores? Ahmadinejad es una figura carismática; Bernanke, no. Ahmadinejad se está embarcando en una aventura; Bernanke no. Y, quizá lo más importante, Ahmadinejad es una influencia desestabilizadora; Bernanke, no.

En realidad, sea cual fuere su causa fundamental, las caídas de mediados de mayo en los precios de las acciones en todo el mundo indican una psicología de mercado inestable. Cuesta creer que estuvieron relacionadas únicamente con opiniones sobre una posible política monetaria y no con cuestiones más importantes y más profundas, como la energía y la tensión política, que apuntalan el desempeño de la economía mundial.

Robert J. Shiller es profesor de Economía en la Universidad de Yale, cofundador y economista jefe de MacroMarkets LLC (ver macromarkets.com) y autor de Exuberancia irracional y El nuevo orden financiero: El riesgo en el siglo XXI.

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AUTHOR INFO

Robert Shiller, Professor of Economics at Yale University, is co-author, with George Akerlof, of Animal Spirits: How Human Psychology Drives the Economy and Why It Matters for Global Capitalism.