WEEKLY SERIES

INTERNATIONAL ECONOMICS

STRATEGIC SPOTLIGHT

GLOBAL FINANCE

ECONOMICS OF DEVELOPMENT

ECONOMIC AND REGULATORY POLICY

ECONOMIC HISTORY

ECONOMIC PERSPECTIVES

PUBLIC INTELLECTUALS

GLOBAL OUTLOOK

REGIONAL EYE

SPECIAL SERIES

PROJECT SYNDICATE

Economics and Justice

La reconstrucción de Haití

English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic

2010-01-25

NUEVA YORK - Los horrores del terremoto de Haití siguen revelándose. El terremoto mismo mató quizás 100.000 personas, y la incapacidad de organizar una ayuda rápida está matando decenas de miles más. Más de un millón de personas están expuestas al hambre y las enfermedades y, con la inminente llegada de las estaciones de lluvias y huracanes, quedarán vulnerables a nuevos peligros.

Incluso una economía tan empobrecida como la de Haití es un complejo sistema que depende del comercio entre las áreas rurales y urbanas, el transporte, la electricidad, los servicios portuarios y las funciones de gobierno. En el pasado, la economía haitiana funcionaba a duras penas, y cuando sufrió el terremoto todavía se estaba recuperando de cuatro huracanes que asolaron su territorio en el año 2008.

El hecho de que el sismo golpeara la capital y demoliera todos los centros de actividad social destruyó los sistemas de los que depende la vida urbana cotidiana. Hoy millones de personas no cuentan con sustento ni medios para sobrevivir.

La primera etapa de una respuesta eficaz, las primeras tres o cuatro semanas, se debe centrar en rescatar supervivientes y estabilizar el suministro de alimentos, agua, servicios médicos y techo para la población. Ni Haití ni el mundo estaban equipados adecuadamente para esto, y decenas de miles morirán innecesariamente en consecuencia. Es necesario actualizar los sistemas de respuesta de emergencia del mundo, especialmente para países empobrecidos que son vulnerables a terremotos, volcanes, sequías, huracanes e inundaciones.

Tras aproximadamente un mes, la fase de emergencia dará paso a los esfuerzos de reconstrucción y desarrollo de largo plazo, que pueden tomar décadas. Haití debe evitar que se prolonguen en el tiempo los extensos asentamientos de carpas improvisadas en que las personas son meros refugiados. Sin embargo, ¿dónde debería vivir la gente desplazada, que se cuenta por cientos de miles, o quizás el millón? ¿Cómo darles agua, comida, servicios sanitarios y vivienda? ¿Y cómo pueden comenzar a contribuir a la recuperación de una vida económica básica?

La economía tendrá una estructura simple en los próximos años y la mayor parte de las actividades económicas se centrarán en cinco sectores: agricultura de pequeños propietarios o campesinos; reconstrucción; servicios portuarios y manufactura ligera; comercio local de pequeña escala; y servicios públicos, lo que incluye la atención de salud y la educación. El desafío clave es apoyar estos cinco sectores para combinar la ayuda de corto plazo con la reconstrucción y el desarrollo de largo plazo.

En primer lugar, es necesario poner en práctica iniciativas especiales para impulsar la pequeña agricultura y las comunidades rurales, lo que permitirá que cientos de miles de desplazados puedan regresar a sus lugares de origen y vivir de lo que cultiven. Si cuenta con fertilizantes, mejores semillas, irrigación a pequeña escala, servicios rápidos de formación y extensión, y silos de almacenaje a bajo coste, la producción alimentaria de Haití se podría duplicar o triplicar en los próximos años, ayudando a sustentar el país y creando una nueva economía rural.

La reconstrucción de caminos, edificaciones y sistemas sanitarios y de aguas, dará empleo a decenas -quizás cientos- de miles de trabajadores de la construcción haitianos,e impulsará la regeneración de los pueblos y ciudades. El Programa Mundial de Alimentos puede ayudar a los campesinos a producir más alimentos en el campo y comprarlos para utilizarlos en programas de intercambio de comida por trabajo orientados a proyectos de construcción.

La infraestructura de Haití era precaria antes del terremoto (lo que explica los impresionantes índices de mortalidad) y la mayor parte hoy no es más que escombros. También serán necesarias grandes inversiones de capital para volver a equipar los puertos y restablecer una matriz eléctrica.

La recuperación requerirá también el restablecimiento de un sector manufacturero al menos de pequeña escala. Haití, al igual que su vecino, la República Dominicana, creaba en el pasado empleo en sus instalaciones portuarias, con la producción de vestimentas, pelotas de béisbol o otros elementos de manufactura ligera. Estos empleos desaparecieron en los años 90, cuando Estados Unidos impuso un embargo comercial como parte de una campaña por restablecer la democracia en el país. La democracia volvió, pero la economía estaba destruída.

Otros países se han recuperado de sus ruinas tras sufrir desastres naturales y guerras, y Haití también lo puede hacer en los próximos cinco a diez años. Sin embargo, durante la próxima década, y especialmente el próximo lustro, no habrá manera de soslayar la dependencia del financiamiento internacional, y principalmente la ayuda subvencionada, para financiar la reconstrucción. El mundo ha destinado mucho dinero a Haití en el pasado, pero de manera muy poco eficaz. Esta vez tiene que hacerlo bien.

Se precisa de una estrategia clara para impulsar los sectores esenciales arriba mencionados. Cada uno necesita una estrategia de recuperación a cinco años con un presupuesto claro y líneas bien definidas de asociación y responsabilidades que vinculen al gobierno haitiano, las organizaciones no gubernamentales y los donantes institucionales, especialmente los gobiernos y las agencias internacionales.

La segunda clave pàra la reconstrucción exitosa es coordinar adecuadamente la respuesta internacional. En las iniciativas de recuperación participan probablemente 40 o más organizaciones oficiales extranjeras. Además, hay cientos, si no miles, de ONGs haitianas locales. El gobierno haitiano mismo ha quedado paralizado por la muerte y la destrucción.

Tiene que haber un marco que se pueda aplicar a todas estas organizaciones, así como una cuenta bancaria principal en la que los múltiples donantes puedan depositar sus contribuciones, con el fin de financiar los fuertes desembolsos necesarios para la recuperación del país. Debe haber también un equipo ejecutivo altamente profesional que coordine las iniciativas de apoyo internacionales. Y todo esto debe ponerse en práctica pronto, mientras aún dura el interés internacional. Dentro de poco el mundo pasará a la siguiente crisis, mucho antes de que Haití haya siquiera comenzado a recuperarse.

Durante un cuarto de siglo, he sido testigo de los problemas de la cooperación internacional. Cada una de las agencias tiene su papel, pero también tienden a entrar en disputas en lugar de cooperar. Las promesas financieras internacionales se hacen para los titulares y las fotografías, pero terminan cumpliéndose a medias. Por tanto, necesitamos dinero en el banco, y un liderazgo claro.

Mi sugerencia para guiar el proceso es el Banco Interamericano de Desarrollo. Los compromisos del BID en Haití, profundos y de larga data, sumados a su experiencia profesional en los ámbitos de la agricultura, la sanidad, la educación y la infrestructura lo convierten en la entidad idónea para coordinar la multitud de organizaciones que participarán del proceso. Debería trabajar estrechamente con un equipo ejecutivo de profesionales haitianos locales y asentados en el extranjero que tengan experiencia relevante.

La reconstrucción de Haití costará quizás 10 a 20 mil millones de dólares, y consumirá gran parte de la próxima década. Si comenzamos ahora, salvaremos incontables vidas y podremos evitar que empeore la espìral descendente de una sociedad entera que se debate entre la vida y la muerte.

Jeffrey D. Sachs es profesor de Economía y Director del Earth Institute en la Universidad de Columbia.

You might also like to read more from or return to our home page.

La reimpresión de material de este sitio Web sin el consentimiento por escrito de Project Syndicate es una violación de las leyes internacionales de derechos de autor. Para obtener autorización, póngase en contacto con distribution@project-syndicate.org.
English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic

You must be logged in to post or reply to a comment.
Please log in or sign up for a free account.


akholmes 06:19 30 Jan 10

Sir, I work with several non-profits from Haiti to Kenya and must ask, how is it that one comes to a) establish and coordinate smaller organizations on the ground with the executive powers at be in a place like Haiti, and b) how does one gain access to profession-specific knowledge, or microeconomic development plans/models of that matter (referring to your five major sectors of reconstruction) that would guide smaller organizations like our own with adaptable models.

Respectfully, it is a frustration of mine that there is so much talk about what should be done, but so little information accessible to those who are seeking to do it (not that you aren't). I have worked with environmental organizations in Kenya, fishing industries in the Bahamas, and orphanages in Haiti. I buy into your vision and am an avid reader/supporter of your work, but it is frustrating in my line of work, with our limited capabilities as a smaller non-profit, to access the most up to date working models that would clearly be the most sustainable, profitable, and beneficial for the social change that we seek.

Any comment would be welcomed. Pardon me if my passion comes across as disrespect, it is not intended. I am simply frustrated by the lack of collaboration that actually occurs on the ground. (I landed just days ago from working in PAP and transferring 8 tons of goods to our compound/growing IDP camp...perhaps I'm still a bit on edge).


borderjumpers 08:06 01 Feb 10

Wanted to make sure you saw this recent post about Haiti and agriculture on the Worldwatch Institute's Nourishing the Planet blog. All the best, Danielle Nierenberg, www.borderjumpers.org

 

Looking to Agriculture to Help Rebuild in Haiti

http://blogs.worldwatch.org/nourishingtheplanet/looking-to-agriculture-to-help-rebuild-in-haiti/

 

A recent article in the New York Times highlights the critical role that agriculture will play in rebuilding Haiti in the wake of the devastating earthquake of January 2010. 

 

Food security is not a new problem in Haiti, and development organizations such as the United Nations Food and Agriculture Organization (FAO) and World Food Programme, as well as nongovernmental organizations like Heifer International and Oxfam, have been forced to halt food programs in the country as these groups themselves attempt to recover from the disaster. 

 

Before the quake, FAO alone was implementing 23 food and agriculture projects in Haiti, hoping to improve access to food in the poorest country in the western hemisphere. Prior to the disaster, an estimated 46 percent of Haiti’s population was undernourished, and chronic malnutrition affected 24 percent of children under five.

 

Right now the most urgent need is to get food and water to millions of people in the capital city of Port au Prince and elsewhere in Haiti. But as the country looks to the future, the need for sustainable sources of food, such as those we are learning about in sub-Saharan Africa, is more important than ever.

 


galarconp 08:55 07 Mar 10

And since then, since 1804 – a year avoided by many "official” historians for a long time – the claims against discriminations about race, origin, faith and so on evolved through time and space with crescent energy.

Haiti became, since then, the most extreme and perfect synthesis of the whole world so-called Modern Era History: the endless struggle between the Ubuntu Spirit and the Colonialist Starvation.

The Haiti 2010 tragedy was not a seismic one.

Aftermath, we should assure that 'The Ebony Phoenix’ will fly again.

As from Lisbon 1755, from Port-au-Prince 2010 here comes the light.

The Human Kind, again, is living by the edges, facing the crossroads once more.

Haiti is the Time Mark, the Turning Point, the Energy born from Earth Revolutions, the Energy born from Peoples’ Revolutions.

There is the Energy to Empower the ‘Second Enlightenment’.


galarconp 09:51 07 Mar 10

The Ebony Phoenix & The Second Enlightenment

full text @ http://tinyurl.com/ebonyphoenix

Just 05 years from the Millennium Development Goals deadline, instead instead of thinking in Haiti as the "Unfeasible Task", I respectly ask you permission to ellect - at least for myself - Haiti as The Honorific MDG Zero.

And to come back in History some 300 years ago:

Lisbon, Portugal, 1755, November 1st, “All Saints Day”.

An earthquake came, followed by a Tsunami.

It would change the World forever.

As today, the World was living at the edge, at a crossroads.

The Portuguese catastrophe contributed to the 'XVIII Century Enlightment', which lead to "The French Revolution", which was only actually completed in the Colony of Saint-Domingue, the actual Haiti.

1804. The dream reborn “noir” in The Haitian Revolution.

Instead of awarded, Haiti became the most extreme and perfect synthesis of the whole world so-called Modern Era History: the endless struggle between the Ubuntu Spirit and the Colonialist Starvation.

As from Lisbon 1755, from Port-au-Prince 2010 comes the Energy to Empower the ‘Second Enlightenment’.



AUTHOR INFO

Jeffrey D. Sachs is Professor of Economics and Director of the Earth Institute at Columbia University. He is also Special Adviser to United Nations Secretary-General on the Millennium Development Goals.