A primera vista, Rusia tiene muchas de las características distintivas de una gran potencia. Tiene un gran arsenal de armas nucleares, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuenta con enormes reservas de petróleo y otros minerales, tiene un récord reciente de crecimiento económico robusto y más territorio que cualquier otro país, a pesar de que sólo tiene tres cuartas partes del tamaño de la ex Unión Soviética.
Sin embargo, un examen más cuidadoso muestra una Rusia diferente. Mucha de su riqueza refleja el creciente valor de los energéticos, no una actividad económica productiva. Sus fuerzas armadas pueden proyectar poco en cuanto a poder militar utilizable. La población del país es ahora menor que la de Pakistán y está disminuyendo en 500,000 personas por año, lo cual deja grandes porciones de su vasto territorio casi inhabitadas. La esperanza de vida de los hombres ahora es de menos de 60 años debido al alcoholismo, el crimen, las drogas, las enfermedades y el pésimo sistema de salud pública.
Todo esto resulta en una Rusia, que si bien no es un Estado hueco, tampoco es grandioso. Hay límites a lo que Rusia puede lograr en el mundo en cualquier sentido positivo, aunque su capacidad de echar a perder las cosas o de crear problemas es considerable. Las decisiones que se toman en Moscú pueden afectar los precios mundiales de los energéticos, el futuro de los programas nucleares de Irán y Corea del Norte y el éxito de los terroristas. Para bien o para mal Rusia aún importa. ¿Pero cuánto importará?
Un problema tiene que ver con la estabilidad política. Para poder mantenerse intacto y funcional, el país necesita un sistema político y una sociedad que convenza a la juventud talentosa de permanecer en Rusia -y que les dé la educación para desarrollar su talento. También debe de haber límites al poder del gobierno central y de la presidencia, un grado de autonomía regional y Estado de derecho -en suma, los elementos rudimentarios de un Estado y una democracia modernos. Desgraciadamente, Rusia se está moviendo más en la dirección contraria; el poder político está más concentrado, no menos.
El panorama económico es igualmente incierto. Los altos precios de los energéticos son una ventaja para la economía de Rusia, pero, como sucede frecuentemente en el Medio Oriente y otras regiones ricas en petróleo y gas, también pueden ser una carga que alimenta la corrupción y desincentiva la actividad económica real. El reto para los gobernantes rusos es utilizar su riqueza petrolera para educar a la población y reconstruir la infraestructura y así asegurar la competitividad global y el crecimiento del empleo.
Rusia también necesita una estrategia de seguridad nacional que complemente su renovación política y económica. La estrategia de muchos palos y pocas zanahorias no ha logrado apaciguar el nacionalismo checheno y los intentos igualmente duros del Presidente Vladimir Putin para controlar la llamada "vecindad cercana" -como en el caso de Ucrania durante la revolución naranja- tampoco han tenido éxito.
Tampoco lo tendrá ninguna posición que busque poner a Rusia como contrapeso geopolítico de Estados Unidos. Esa estrategia puede ser políticamente satisfactoria para algunos, pero Rusia carece de los recursos para competir con Estados Unidos y necesita buenas relaciones bilaterales para seguir con su propia transformación interna.
Al mismo tiempo, la mejor manera de ayudar a construir una Rusia más liberal -una que prometa ser más estable internamente y más responsable en el exterior- es trabajar con ella. El mundo exterior puede y debería apoyar el fortalecimiento de la sociedad civil, los medios de comunicación independientes y una transferencia real del poder político en 2008.
Aislar a Rusia no tiene sentido. La membresía de Rusia en la Organización Mundial de Comercio tiene el potencial de fortalecer el Estado de derecho, combatir la corrupción, y hacer que ese país tenga un interés en mantener mejores relaciones con el mundo exterior. Estrechar los vínculos entre Rusia y la Unión Europea tiene sentido por razones similares.
También debería entenderse lo que Rusia y su población vivieron en las dos últimas décadas. La pérdida de un país y de un lugar especial en el mundo es el tipo de trauma que podría derivar en el surgimiento de un nacionalismo extremo y potencialmente violento.
Debería tratarse a Rusia como una potencia principal que merece ser consultada en asuntos globales importantes. Su voz debería escucharse en temas que van desde el terrorismo y la proliferación de armas hasta el cambio climático y la política energética. La cumbre del G8 que se celebrará el próximo año en Rusia es una oportunidad para hacer eso y más.
En medio de toda la atención consagrada a China y su potencial para la competencia e incluso el conflicto con Estados Unidos, no debería de olvidarse que el futuro de Rusia es incierto, ya que la historia sugiere que las potencias en declive son un reto tan grande para el mundo como las que emergen. Tan sólo se necesita recordar a Austria-Hungría y la Turquía otomana al inicio del siglo XX o a la ex Yugoslavia en su final.
Hasta ahora, el declive de lo que fue la Unión Soviética ha marchado relativamente bien; Rusia, el principal Estado sucesor, ha evitado una guerra civil abierta y una guerra con sus vecinos. Pero queda el reto de integrar a Rusia. En el mejor de los casos, Rusia es un socio potencial en el esfuerzo de manejar los desafíos de la globalización; en el peor, es un problema potencial. Lo que es seguro es que la manera en que Rusia se desarrolle será un factor clave que determinará las características de este siglo, como lo fue en el pasado.


Comments (0)
You need to login in order to leave a comment. If you do not yet have an account, please register.
The two commenting options explained
Watch a 1 minute video
to discover how you can comment on the entire article or a specific paragraph. The two images below also explain the two ways of commenting.
1) Entire article comment
Once logged in, simply click inside the comment box where it says "Enter text here." Enter and post your comment.
2) Paragraph comment
Please log in first. Then click to the left of the desired paragraph. Your cursor will automatically move to the comments box. Enter and post your comment.