Exit from comment view mode. Click to hide this space
Email | Print

El contraproducente "pero" de Rusia

MOSCÚ - El Primer Ministro ruso Vladimir Putin insiste en que "sin un desarrollo democrático normal, Rusia no tendrá futuro". A los rusos nos complace escuchar estas palabras iluminadoras. Sin embargo, Putin añade un "pero" a su argumento que lo debilita considerablemente. De hecho, el "pero" de Putin le hace perder todo sentido.

Hemos odiado este "pero", esta conjunción coordinante, desde los albores de la era soviética. Entonces se nos decía que la libertad es buena, pero que no se puede vivir en una sociedad individualista sin un interés conjunto por el estado comunista. La democracia es excelente, pero sólo cuando beneficia a la clase obrera.

Ahora el primer ministro de Rusia nos dice que la democracia es muy buena, pero que no se puede protestar en lugares públicos como hospitales y similares. No importa que la constitución rusa no incluya a los hospitales como lugares prohibidos para la realización de reuniones públicas o que la gente enferma también necesite democracia.

El presidente ruso Dimitri Medvedev comprende -sin "peros"- que "tener libertad es mejor que no tenerla", que el "nihilismo legal" es malo y la democracia, buena. Entiende que Stalin fue un criminal, que su orden de asesinar a los oficiales polacos en Katyn fue un acto de depravación que no tiene excusas ni explicación. El presidente lo comprende; lamentablemente, nosotros no entendemos el papel que juega nuestro presidente en nuestra sociedad. Dice todo lo correcto y sin embargo nada de eso se refleja en los hechos.

La Marcha de los Disidentes, que se realiza el día 31 de cada mes (el artículo 31 de la constitución garantiza la libertad de reunión) podría ser (y es) desestimada como una protesta marginal de unos cuantos cientos de personas sin metas ni ideas en común. Los niveles de aprobación de Putin y Medvedev son tan altos, muchos argumentan, que no les importan unos cuantos disidentes. Además, la mayoría de los rusos apoya al gobierno sin disensión alguna, dicen. Sin embargo, esto no significa mucho porque la mayoría de los rusos siempre apoya al gobierno, independientemente de las políticas que implemente.

Los disidentes de hoy son de hecho una minoría y por supuesto se los puede desestimar, pero sólo hasta cierto punto. Después de todo, se trata de una minoría de pensadores: músicos, artistas y escritores, y aquellos que hacen avanzar la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica rusas. No se los puede desestimar como inútiles, incluso si pensamos que Rusia no necesita democracia. Es cierto que no todos quienes forman parte de la minoría pensante van a las marchas de los disidentes, pero son muchos más los que se oponen silenciosamente al régimen.

Nuestros líderes hablan obsesivamente de la modernización industrial de Rusia, de su apoyo a innovaciones como la nanotecnología, de manera que nuestra nación pueda alcanzar a los países desarrollados. En línea con las tradiciones soviéticas, se entregó terrenos a un proyecto de nanotecnología, con planes de construir varios centros científicos. Los mejores cerebros de Rusia -ingenieros,  científicos e inventores- se reunirán en un solo lugar, y desde allí comenzarán a dar impulso al país. La esperanza es que no sólo quienes viven en Rusia, sino también los emigrados, se sientan inundados de sentimientos patrióticos. Volverán a Rusia (atraídos además por altos salarios) para hacerse famosos y llenar de orgullo a su patria.

Un plan maravilloso, pero me temo que no va a funcionar. Por ejemplo, imaginemos a un genio que abandonó Rusia hace años. Ha logrado hacerse conocido en un país extranjero al inventar algo notable. Ahora se le pide que vuelva a casa: tu patria te espera, valora tu aporte, perdona tu traición y te pagará más de lo que ganes en cualquier otro lugar.

Sin embargo, este científico brillante sigue siendo un ser humano. Por supuesto, siente nostalgia de los abedules, sus viejos amigos, su ex esposa y los niños del primer matrimonio. Quiere regresar para retomar todo lo que dejó atrás y al mismo tiempo ayudar a su nación a prosperar, fortalecerse en lo económico y avanzar en lo tecnológico.

Sin embargo, antes de tomar la decisión final enciende la radio, ve un poco de televisión, navega por la Internet y ve cómo es Rusia hoy. Periodistas asesinados, científicos acusados de espionaje y la injusta prisión de Mijail Jodorkovski. Varios blogs le dicen que el Parlamento ruso no es más que un lugar para timbrar decisiones ya tomadas en lo más alto del poder. Lee los discursos confundidos y confundidores de nuestros líderes: la libertad es buena, pero...

Este brillante científico se entera de que Vasily Aleksanian, el abogado de Yukos que se encuentra en estado de enfermedad terminal, fue mantenido en prisión en condiciones inhumanas. Otro abogado, Sergei Magnitsky, murió en la cárcel tras habérsele negado tratamiento médico. Y otro más, Stanislav Markelov, murió a tiros en una calle de Moscú.

Entonces a este científico le sorprenderá (o no) descubrir que la mayoría de los rusos considera a José Stalin como el tercer personaje más popular en un concurso conocido como el "Rostro de Rusia". Mientras tanto, un recién titulado de la universidad en Rusia, con todavía todo el futuro ante él, no va a la Marcha de los Disidentes, sino que simplemente emigra, en lo que también es una forma de protesta.

En los tiempos soviéticos, las autoridades comunistas intentaron hacer que la gente se fuera a vivir a los koljoses (granjas colectivas) con promesas de excelentes cosechas y una espectacular producción de carne. Nada funcionó, porque el sistema de koljos era incompatible en el largo plazo con logros de alto nivel.

De manera similar, en un país donde los conceptos de democracia y libertad tienen un "pero" como contrapeso, no es posible alcanzar grandes logros científicos, tecnológicos ni económicos.

La minoría pensante necesita un sistema de leyes e instituciones, elecciones presidenciales reales, un parlamento que haga su trabajo y una justicia que sea independiente, en lugar de seguir las órdenes que se le dictan desde arriba.

Reprinting material from this Web site without written consent from Project Syndicate is a violation of international copyright law. To secure permission, please contact us.

Exit from comment view mode. Click to hide this space

Comments (0)

You need to login in order to leave a comment. If you do not yet have an account, please register.

Show comments of
close

The two commenting options explained

Watch a 1 minute video
to discover how you can comment on the entire article or a specific paragraph. The two images below also explain the two ways of commenting.

1) Entire article comment
Once logged in, simply click inside the comment box where it says "Enter text here." Enter and post your comment.

2) Paragraph comment
Please log in first. Then click to the left of the desired paragraph. Your cursor will automatically move to the comments box. Enter and post your comment.

Top Project Syndicate commentaries

Email this article

Your name is required.

Your email is required.


Your friend's name is required.

Your friend's email is required.


A message is required.