Tuesday, September 2, 2014
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Obama frente a Romney en materia de empleo

BERKELEY – Los Estados Unidos acaban de concluir su tercer año de recuperación económica, pero la tasa de desempleo sigue siendo superior al ocho por ciento y hay señales preocupantes de desaceleración. Así, pues, no es de extrañar que el empleo haya pasado a ser un asunto fundamental en la campaña presidencial o que los candidatos tengan ideas muy diferentes sobre cómo aumentarlo.

El pasado otoño, el Presidente Barack Obama propuso la Ley de Empleo Americano, un plan de medidas fiscales que ascendía a 450.000 millones de dólares e iba encaminado a la creación de puestos de trabajo. La suma correspondiente a dicha ley representaba el tres por ciento, aproximadamente, del PIB y había de entrar en vigor en 2012 y aportar un oportuno impulso al empleo y una garantía para la recuperación de los EE.UU. contra los vientos mundiales contrarios. La mayoría de sus medidas habían contado con el apoyo bipartito en el pasado; las reducciones tributarias representaban el 56 por ciento del costo total y se pagaban con cargo al plan de Obama de reducción del déficit a largo plazo.

Varios economistas independientes concluyeron que el plan de Obama daría un impulso importante al mercado laboral en el período 2012-2013. De hecho, dos de los más respetados analistas de la nación predijeron que, gracias a esa ley, se crearían entre 1,3 millones y 1,9 millones de puestos de trabajo en 2012 y más de dos millones al final de 2013. La Oficina Presupuestaria del Congreso, no partidaria, consideró también que la mayoría de las políticas que entrañaba la ley tenía una gran eficacia presupuestaria, calculada mediante el número de puestos de trabajo creados en el período 2012-2013 por dólar de costo presupuestario.

La ley fue víctima del filibusterismo parlamentario de los republicanos del Senado y la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, impidió igualmente que se llegara a votar el proyecto de ley. Mitt Romney, ahora candidato presidencial republicano, atacó ese plan por considerarlo un “simple estímulo” que “arrojaría un poco de gasolina sobre las pavesas” de la recuperación. Al final, Obama, fortalecido por las encuestas que aprobaban su plan, consiguió la aprobación parcial de dos políticas correspondientes a esa ley: una reducción de un tercio de los impuestos de la nómina salarial de los empleados (había propuesto la mitad) y una prórroga de las prestaciones de desempleo que ascendía al 60 por ciento de lo que había recomendado.

Pero el Congreso no aprobó la reducción del 50 por ciento de los impuestos de la nómina salarial correspondientes a los empleadores, reducción tributaria para las empresas de la que muchos republicanos habían sido partidarios en el pasado y que representa una gran eficiencia presupuestaria. Tampoco el Congreso aprobó 30.000 millones de dólares de donaciones federales a los Estados para permitirles emplear a unos 135.000 maestros, policías y bomberos, pese al gran apoyo de los votantes. Semejantes donaciones entre 2009 y 2011, que ascendieron a 130.000 millones en total, ayudaron a  los Estados a mantener servicios de vital importancia y mantener a empleados públicos para que los prestaran.

Romney se opone a conceder más dinero federal a los Estados, con el argumento de que “es hora de reducir los gastos gubernamentales y ayudar a los ciudadanos americanos”. Pero los maestros, bomberos y policías son ciudadanos americanos que ayudan a otros ciudadanos americanos. El empleo gubernamental está reduciéndose al ritmo más rápido desde el decenio de 1940 y ahora equivale a su nivel de 2006. Si el empleo público hubiera aumentado durante los tres últimos años con la misma tasa, aproximadamente, que la población, como ocurrió durante la presidencia de George W. Bush, la tasa de desempleo sería del siete por ciento, aproximadamente, y no del 8,2 por ciento, gracias a la creación de 800.000 puestos de trabajo.

Asimismo, el Congreso dejó de aprobar la petición por parte de Obama de 90.000 millones de dólares en gastos suplementarios en materia de infraestructuras, que habrían equivalido a unos 400.000 empleos, pese a que los EE.UU. tienen necesidades al respecto no financiadas que ascienden a 1,1 billones de dólares. Además, la inversión en infraestructuras no sólo crea puestos de trabajo a corto plazo, sino que, además, fomenta la competitividad a largo plazo.

En total, el Congreso dejó al menos un millón de puestos de trabajo en la mesa de negociación, con lo que mantuvo a trabajadores desempleados como rehenes de los resultados de las elecciones de noviembre.

Entretanto, como reacción ante la persistente presión de los medios de comunicación, Romney ha revelado sus políticas para impulsar la creación de empleo a corto plazo. No son convincentes. Romney dice que velará por que los EE.UU. pongan a trabajar a más personas en el sector de la energía, pero, si bien la industria del petróleo y del gas ha aumentado en gran medida desde 2007, da empleo a menos de 200.000 personas, lo que significa que, aun cuando el empleo en ese sector se duplicara a corto plazo, su efecto sería insignificante.

Y, mientras que Romney dice que abriría nuevos mercados extranjeros, Obama ha estado haciendo eso exactamente, al conseguir la aprobación de tres importantes acuerdos comerciales y aumentar el apoyo federal a las exportaciones de los EE.UU., que han estado aumentando casi el doble de rápidamente que durante la recuperación de la recesión de 2001. Además, la promesa de Romney de acusar a China, el tercer mercado en importancia al que exportan los EE.UU, de manipulación de la divisa e imponer grandes aranceles a las importaciones de productos chinos, provocaría casi con toda seguridad represalias, con la consiguiente reducción de las exportaciones y los puestos de trabajo de los EE.UU.

Romney derogaría también la legislación que reformó la atención de salud en 2010, porque “asusta a las empresas pequeñas a la hora de contratar a empleados”,  pero las pruebas en que se basa esa afirmación son escasas y anecdóticas. Una encuesta reciente reveló que la mayoría de las empresas pequeñas apoyan la reforma. La mayoría de las empresas, grandes y pequeñas, citan la demanda insuficiente como razón primordial por la que no están contratando a empleados.

Tampoco es probable que la promesa de Romney de aplicar inmediatamente un recorte de un cinco por ciento más al gasto discrecional federal impulse el aumento del empleo, como afirma. Cuando una economía padece un elevado desempleo y una débil demanda agregada, los recortes del gasto contribuyen a la contracción económica. Romney lo confirmó recientemente, al reconocer que el “despeñadero fiscal” –la expiración al final de este año de los recortes de impuestos de la época de Bush, junto con grandes recortes de gasto ya previstos– volvería a sumir a la economía en la recesión.

Por último, además de prorrogar los recortes de impuestos de Bush, Romney promete una reducción general del 20 por ciento en los tipos marginales del impuesto sobre la renta de las personas físicas y una reducción importante del tipo impositivo del impuesto de sociedades para animar a las empresas a contratar a más trabajadores. Pese a las grandes reducciones de los tipos marginales del impuesto sobre la renta de las personas físicas al comienzo del gobierno de Bush, la creación de empleo entre 2000 y 2007 fue, sin embargo, la mitad de la de los tres decenios anteriores.

Aun cuando las nuevas reducciones de impuestos de Romney fortalecieran la inversión y el crecimiento a largo plazo (propuesta discutible, que depende de cómo se financien), su efecto a corto plazo en la creación de empleo sería mínimo y entrañarían una importante pérdida de ingresos. De hecho, esas reducciones tienen resultados escasos en la evaluación de la eficacia presupuestaria de la Oficina Presupuestaria del Congreso.

Las propuestas de Obama para impulsar la creación de empleo son convincentes, mientras que las de Romney tendrían pocos efectos o ninguno… y algunas de ellas podrían incluso empeorar la situación. Los votantes deben conocer la diferencia.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.

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  1. CommentedAlexander Guerrero

    I wonder how can we be a little more consistent on this "The United States has just completed its third year of economic recovery, but the unemployment rate remains above 8%........". How can USA's economy or any other industrialized economy could be recovering with such high unemployment ?. We all know that numbers like those can be found in far less developed economies, particularly commodity producers countries where high rates of economic growth can in the long term survive with high unemployment rates.

  2. CommentedEdward Ponderer

    Point well stated Ms. Jones.

    In a movie version about the Manhattan Project, FDR uncertain what course to take asked to speak with Eleanor for a moment. He asked, "If Hitler had a bomb powerful enough to destroy all of London, what would he do." Without a moment's hesitation came the answer, "He'd use it."

    This may well have been mere dramatization -- but most certainly the sentiment was real. And in the present political climate, with the heat rising from Radical Islam per the Muslim Brotherhood, the situation is more real.

    [Per Egypt, one might ask -- would they kill an entire nation of many million if angry at a few independent citizens? Think what attacking an embassy and burning a flag represent, and the recent intelligence services warnings about attacks (presumably random) that might happen in the U.S.]

    If we are lucky, Iran would only use the treat of nuclear weapons to shield it from the US and the rest of the world to take aggressive actions with its army. But like with Egypt, it may not take much to light the fuse of a very big fire cracker. This is not a fourth of July that America would want to see.

    I was till recently, unemployed myself for 2 1/2 years. With all due respect to all the fraction of struggling former middle class bread winners that Mr. Obama has put back to part time minimum wage work at McDonald's, I was hoping that his foreign policy might have been better than his economic saavy. But its not being so is more frightening, because in a world with a nuclear Iran, things in all ways -- including economically -- could be so much worse.

    We need a world in which we all take mutual responsibility for each other -- it is our only chance out of the present morass of Humanity. But in the world of a nuclear Iran and growing Middle Eastern radicalism that Mr. Obama is leading us to, we'll have lost it.

  3. CommentedBrenda Jones

    Please, with all due respect, forget all this. The main question that should be addressed is the difference between each candidate's stand on Israel. Why? Because, with Iran's movement towards nuclear weapons capability and its determination to eradicate Israel, with the Syrian uprising, the rise of Islamic extremists in Turkey and Egypt, and with terrorists groups stockpiling more missiles, tensions in the Middle East are escalating to break point.

    And, if break point is reached, we could easily find ourselves in a global confrontation, a third world war. This would be more than horrific for obvious reasons.

    Obama is no lover of Israel and based on his record, I would have to conclude that he intends for Israel's destruction.

    In 2010, when Turkey issued a resolution in the UN Security Council to condemn Israel and then demand an investigation of the Gaza flotilla raid, Obama refused to veto it, saying and doing nothing.

    When the President of the PLO, Mahmoud Abbas, held a celebration in February of 2011 honoring the terrorist Dalal Mughrabi for murdering 37 Israeli's, the Obama administration said nothing. There was neither protest nor criticism.

    When in September of 2011, PLO Chairman Mahmoud Abbas delivered a fiery anti-Israel speech to the UN, denying that Jews have any historic connection to Israel and when he delivered that speech on PLO letterhead showing a map of Palestine with Israel erased, there was no criticism from Obama.

    By diplomatically and politically isolating Israel, by relating to Israel in a way that encourages Israel's enemies, Obama is putting the seal to Israel's destruction and perhaps ours as well since such is a very real threat to world peace.

      CommentedEdward Ponderer

      Point well stated Ms. Jones.

      In a movie version about the Manhattan Project, FDR uncertain what course to take asked to speak with Eleanor for a moment. He asked, "If Hitler had a bomb powerful enough to destroy all of London, what would he do." Without a moment's hesitation came the answer, "He'd use it."

      This may well have been mere dramatization -- but most certainly the sentiment was real. And in the present political climate, with the heat rising from Radical Islam per the Muslim Brotherhood, the situation is more real.

      [Per Egypt, one might ask -- would they kill an entire nation of many million if angry at a few independent citizens? Think what attacking an embassy and burning a flag represent, and the recent intelligence services warnings about attacks (presumably random) that might happen in the U.S.]

      If we are lucky, Iran would only use the treat of nuclear weapons to shield it from the US and the rest of the world to take aggressive actions with its army. But like with Egypt, it may not take much to light the fuse of a very big fire cracker. This is not a fourth of July that America would want to see.

      I was till recently, unemployed myself for 2 1/2 years. With all due respect to all the fraction of struggling former middle class bread winners that Mr. Obama has put back to part time minimum wage work at McDonald's, I was hoping that his foreign policy might have been better than his economic saavy. But its not being so is more frightening, because in a world with a nuclear Iran, things in all ways -- including economically -- could be so much worse.

      We need a world in which we all take mutual responsibility for each other -- it is our only chance out of the present morass of Humanity. But in the world of a nuclear Iran and growing Middle Eastern radicalism that Mr. Obama is leading us to, we'll have lost it.

  4. CommentedMichael Smith

    Her debate with Sir James Goldsmith on Charlie Rose which can be seen in entirety here http://video.google.com/videoplay?docid=5064665078176641728&hl=en# is all you ever need to know on the amazing benefits of global outsourcing and the wonderful brave new world we now find ourselves in now. If Sir James Goldsmith were alive to today to see his bold and sad predictions manifest to where we are at now. All you need to is watch and see the stark difference between a seasoned, vastly experienced business professional give stark predictions of our brave new world and an ivory tower Keynesian who is completely out of her league in he Socratic school of Debate.

  5. CommentedKen Fedio

    As one of the proponents of NAFTA who garnered the most attention I fail to see how anyone would take Tyson's commentary of job creation with any creedence. She was part of the cabal of economists who, during the Clinton years, opened the chicken coop to the nocturnals of Wall Street. Two decades of Globalization later, look around you. Worked out well for Mexicans and their clients like VW, though. Oh, and Canada too. Thanks Laura. Glad I don't share your citizenship.

  6. CommentedMelanie holzman

    One of the first initiatives by the Obama administration to create jobs AND promote a green policy was to buy functioning old cars and make them not functional. Every "poor" person I met was extremely distraught because the price of a car they could afford -- a used car -- doubled. That did not create jobs; it bankrolled dealers and salespeople.
    Next, the Solyndra bankruptcy. There was also another solar failure and, instead, of hiring American companies, Obama outsourced to Spain.
    No thanks on the job creation.
    No thanks to more police. It's the poor who end up in jail. California is going bankrupt because the cost per inmate is approximately 55K. The US has more people in prison by percentage than any other country in the world.
    No thanks to more teachers. They have turned into nannies rather than educators.
    No thanks to socialized healthcare. Deregulate. Push people to take better care of their own health.
    Absolutely, no thanks to more government. Cut it in half, please, as soon as possible.

      CommentedKen Fedio

      The real problem is failed economic policies foisted upon middle America by failed economists. The Age of the Economists turned middle America into a post-industrialist shell that is just now recovering from the carpet-bombing of off-shored industrialism led by the domestic forces of Globalization.

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