WEEKLY SERIES

INTERNATIONAL ECONOMICS

STRATEGIC SPOTLIGHT

GLOBAL FINANCE

ECONOMICS OF DEVELOPMENT

ECONOMIC AND REGULATORY POLICY

ECONOMIC HISTORY

ECONOMIC PERSPECTIVES

PUBLIC INTELLECTUALS

GLOBAL OUTLOOK

REGIONAL EYE

SPECIAL SERIES

PROJECT SYNDICATE

Transatlantic Perspectives

El regalo de China a Europa

English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic

2008-01-14

Los europeos están equivocados cuando se irritan con China porque al fijar su moneda al dólar ha fortalecido al euro frente a la mayoría de las divisas en los mercados internacionales. Deberían más bien, de considerar esa medida como un regalo valioso. En Nueva York y otras ciudades estadounidenses, los consumidores europeos están gastando en grande. Están disfrutando de primera mano el poder de compra reforzado del euro.

El tipo de cambio fijo también ha ayudado a hacer del euro una importante moneda de reserva que rivaliza con el dólar. Como resultado, están llegando a Europa inversiones de todo el mundo. Era predecible que el tipo de cambio fijo de la moneda china tuviera este efecto. Obligó a China a acumular enormes cantidades de dólares para estabilizar su moneda y dio al euro un impulso adicional a medida que el dólar se depreciaba.

Para protegerse de la caída del billete verde, China y otros países están convirtiendo una parte de sus reservas acumuladas en dólares a euros. El Fondo Monetario Internacional calcula que la proporción que ocupa el euro en las reservas en divisas aumentó al 26.4% en el tercer trimestre de 2007, comparado con el 25.5% en el segundo trimestre de ese año y el 24.4% en el tercer trimestre de 2006. El que el euro se convierta en una divisa de reserva importante concede ventajas económicas importantes a la economía de la eurozona. Los europeos deberían agradecerle al tipo de cambio fijo de la moneda china su contribución a ello.

Por supuesto, con un aumento en la oferta de euros, es de esperar que China realice inversiones sustanciales en Europa, lo que también es bueno, sobre todo porque, al menos en Estados Unidos, China ha demostrado que prefiere invertir en instituciones financieras sacudidas por la crisis hipotecaria. En Europa hay muchas.

Hasta ahora, la mayor inversión de China en Europa ha sido en la empresa financiera belga Fortis N.V., de la que Ping An Insurance adquirió el 4.2%, con lo que se convierte en el mayor accionista de la empresa. El Banco de Desarrollo de China también invirtió en Barclays con el fin de reforzar su oferta para adquirir ABN AMOR que, aunque no prosperó, ayudó a que el banco holandés obtuviera el valor total de sus activos.

Este es apenas el principio. Merrill Lynch predice que, a medida que las reservas de divisas aumenten en países como China, los fondos de inversiones manejados por el Estado aumentarán de 1.9 billones de dólares actualmente a 7.9 billones de dólares.

La tipo de cambio fijo de la moneda china también le ha sido útil a Europa en su lucha para mantener la inflación bajo control, mientras su política monetaria sigue estando limitada por la crisis hipotecaria. Los expertos calculan que, en términos de protección contra la inflación, la apreciación del euro ha sido equivalente a un aumento de aproximadamente 35 puntos porcentuales en las tasas de interés. El euro fuerte ha ayudado a aislar a Europa de los grandes aumentos en los precios del petróleo y las materias primas que están denominados en dólares en los mercados mundiales.

Se supone que la gran desventaja para Europa son las exportaciones. Eso es lo que hizo que en noviembre el Presidente francés Nicolas Sarkozy y otros funcionarios europeos de alto nivel se apresuraran a viajar a China—y por eso muchos europeos siguen creyendo que China no respeta las reglas.

Esto es pensamiento proteccionista por excelencia. ¿Por qué las exportaciones son tan especiales? ¿Por qué son más importantes que las importaciones baratas o las gangas que los consumidores europeos consiguen en Nueva York? ¿Debe Europa sacrificar las ventajas del tipo de cambio fijo sólo porque hace que las exportaciones europeas sean más caras? ¡Por supuesto que no!

Nótese que fue el Presidente francés Sarkozy quien viajó a China para protestar por la paridad cambiaria, no la Canciller alemana Angela Merkel. El euro fuerte no está dañando sustancialmente a las exportaciones alemanas—en efecto, los costos en Alemania son tan competitivos que los exportadores confían en que pueden resistir con el euro a 1.50 por dólar o incluso más. Esto no sucede en Francia, pero la respuesta es evidente: si se reducen los costos en Francia, ese país también podrá resistir un euro fuerte.

En última instancia, lo único que pueden hacer los europeos es recortar los costos si quieren mantener la competitividad de sus exportaciones. Los chinos no van a cambiar su régimen de tipo de cambio, que tiene motivaciones estratégicas y económicas, únicamente porque a los europeos no les agrada el tipo de cambio fijo.

China le ha dado un regalo a los europeos. Deberían agradecerlo, en lugar de insistir torpemente en que China se lo lleve.

Melvyn Krauss es miembro asociado de la Hoover Institution en la Universidad de Stanford.

You might also like to read more from or return to our home page.

La reimpresión de material de este sitio Web sin el consentimiento por escrito de Project Syndicate es una violación de las leyes internacionales de derechos de autor. Para obtener autorización, póngase en contacto con distribution@project-syndicate.org.
English Spanish Russian French German Czech Chinese Arabic

You must be logged in to post or reply to a comment.
Please log in or sign up for a free account.