Saturday, July 26, 2014
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Los nacionalistas de Europa están en marcha

BERLÍN – Europa se compone de naciones, y así ha se mantenido durante cientos de años. Esto es lo que hace que la unificación del continente sea una tarea política tan difícil, incluso hoy en día. Sin embargo, el nacionalismo no es el principio para la construcción de Europa; por el contrario, ha sido, y sigue siendo, el principio para la deconstrucción de Europa. Esa es la principal lección que puede extraerse de los dramáticos ascensos logrados por los partidos populistas antieuropeos en las elecciones al Parlamento Europeo de la semana pasada.

Esta es una lección que todos los europeos deberían haber aprendido a estas alturas. Las guerras del siglo XX en Europa, al fin de cuentas, se pelearon bajo la bandera del nacionalismo –  y casi destruyen completamente el continente. En su  discurso de despedida ante el Parlamento Europeo, François Mitterrand destila toda una vida de experiencias políticas en una sola frase: “El nacionalismo es la guerra”.

Este verano, Europa va a conmemorar el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, guerra que sumió a Europa en el abismo de la violencia nacionalista moderna. Europa también  conmemorará el 70º aniversario del desembarco aliado en Normandía, que fue el evento que llegaría a decidir la Segunda Guerra Mundial en favor de la democracia en Europa occidental (y posteriormente, después del fin de la Guerra Fría, en favor de la democracia en toda Europa).

La reciente historia europea está llena de este tipo de conmemoraciones y aniversarios, todos ellos estrechamente relacionados con el nacionalismo. Y aún así, las esperanzas de muchos europeos  parecen encontrar su expresión, una vez más, en dicho nacionalismo, mientras que una Europa unificada, que en los hechos es la la garante de la paz entre los pueblos de Europa desde el año 1945, es vista como una carga y una amenaza. Este es el verdadero significado de los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo.

Pero los números y porcentajes por sí solos no expresan la magnitud de la derrota sufrida por la UE.  A lo sumo, en su calidad  de elecciones democráticas, estas definen mayorías y minorías –  y por lo tanto la distribución del poder por un período de tiempo – no siempre garantizan una evaluación correcta de la situación política. Las elecciones ofrecen una fotografía instantánea – un momento congelado en el tiempo; para comprender las tendencias a largo plazo, tenemos que examinar el cambio en el porcentaje de votos que reciben diversos partidos entre una elección y la siguiente.

Si el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo fuese a ser juzgado exclusivamente por el hecho de que una abrumadora mayoría de los ciudadanos de Europa emitió sus votos por los partidos pro-UE, el punto más fundamental – el dramático aumento del apoyo a los partidos nacionalistas euroescépticos en Estados como Francia, el Reino Unido, Dinamarca, Austria, Grecia y Hungría – sería pasado por alto. Si esta tendencia continúa, se convertirá en una amenaza existencial para la UE, ya que bloqueará una mayor integración, que es urgentemente necesaria, y destruirá la idea de Europa desde dentro.

Francia, en especial, es motivo de gran preocupación, debido a que su Frente Nacional se ha consolidado como la tercera fuerza política del país. “¡Conquistar Francia, destruir Europa!” se ha convertido en el próximo objetivo electoral del Frente. Sin Francia, poco o nada sucede en la UE; junto con Alemania, este país es indispensable para el futuro de la UE. Y sin lugar a duda, el Frente y sus electores hablan en serio.

En el corazón de la crisis política de Europa se encuentra el malestar económico y financiero de la eurozona, mismo que ni los gobiernos nacionales ni las instituciones de la UE parecen poder abordar. En lugar de fortalecer la solidaridad paneuropea, la angustia económica ha dado lugar a un conflicto masivo con respecto a la distribución. La que anteriormente fue una relación entre iguales ha dado paso a un enfrentamiento entre deudores y acreedores.

La desconfianza mutua que caracteriza a este conflicto puede dañar irreparablemente el alma de la Unión y de todo el proyecto europeo. El norte de Europa está plagado de temores de expropiación; el sur de Europa se encuentra aprisionado por una crisis económica aparentemente interminable y por un alto nivel de desempleo que no tiene  precedentes, del cual los ciudadanos del sur responsabilizan a los países de norte – especialmente a Alemania. La crisis de la deuda en el sur, junto con las consecuencias sociales causadas por las duras medidas de austeridad, se ven en el sur, simplemente, como el abandono del principio de solidaridad por parte de un norte de Europa que es rico.

Dentro de este clima en el cual la solidaridad va en disminución, el anticuado nacionalismo recibió sus victorias prácticamente en bandeja de plata. En los hechos, el chovinismo nacionalista y la xenofobia ganaban estrategias electorales con cada asunto que culpabilizaba a la UE por el colapso del bienestar de la clase media.

Dada la actual debilidad de Francia y el resultado dramático de las elecciones en dicho país, así como también la ruta extraña que toma el Reino Unido hacia una salida de la UE, el papel de liderazgo de Alemania continuará en aumento, lo cual no es ni bueno para la propia Alemania, ni para la UE. Alemania nunca aspiró a desempeñar dicho papel; la fortaleza económica del país y su estabilidad institucional han hecho que para Alemania aceptar dicho papel sea algo inevitable. Sin embargo, la reticencia de Alemania a liderar sigue siendo un gran problema.

Todos los europeos tienen en sus genes políticos la capacidad para oponerse instintivamente – y también de manera racional – a cualquier forma de hegemonía. Esto también se aplica a Alemania. Sin embargo, responsabilizar a la hegemonía alemana de las políticas de austeridad en el sur solamente se justifica en parte; el gobierno alemán no obligó a los países afectados a constituir altos niveles de deuda pública.

De lo que sí se puede responsabilizar a Alemania es por la insistencia de sus líderes en cuanto a simultáneamente reducir la deuda y aplicar las reformas estructurales, como también por su objeción a casi todas las políticas orientadas al crecimiento de la eurozona. Por otra parte, ninguno de los bandos políticos de Alemania está dispuesto a reconocer “el problema alemán” de la unión monetaria (es decir, la fortaleza relativa que tiene este país, que no la ha utilizado para el bien del proyecto europeo en su conjunto).

En la actualidad la pregunta candente es cuánto hará Alemania por ayudar a Francia con el objetivo de salvar a Europa. La presión que se ejerce sobre la canciller alemana, Ángela Merkel, y sobre el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, aumentará sin duda y dicha presión no provendrá solamente desde  París, sino también desde Roma, Atenas y otras capitales.

La alternativa que en la actualidad tiene Alemania, en contraposición a cambiar de rumbo, es esperar a que los países deudores de Europa elijan gobiernos que cuestionen su obligación de pagar. En Grecia, la suerte ya está echada.  Para Europa, esto sería un desastre; para Alemania, ello sería simplemente tonto.

Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

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  1. CommentedTravis Zly

    Zsolt Hermann is closest to the truth. Indeed, the European Union is primarily a banking construct, designed to facilitate the unimpeded movement of capital around Europe. Democracy is only an afterthought.

    The TARGET2 automated payment system allows instantaneous capital transfers between any European central banks that are part of the Eurosystem.

    TARGET-2-SECURITIES is almost ready to go online. This will allow the instantaneous settlement of stock and bond and derivatives trades within the Eurosystem, replacing national stock exchanges.

    This is the undeclared reason why the UK wants out of the EU: Frankfurt seeks to take over the mantle of London. (Nigel Farage is a Market Trader by profession).

    The countries on the Eurozone periphery are exactly equivalent to the emerging economies that are part of the Dollar zone. It suited America to ease its monetary policy in the wake of the 2008 financial crisis. Cheap Dollars flowed en masse into emerging market stocks.

    As soon as tighter monetary policy kicked in (tapering), there was chaos as trillions of dollars of American capital returned home to take advantage of increases in US Treasury 10- and 30-year Bond yields. The Indian economy was wiped out in weeks, we will recall, as its Central Bank tried to defend the Rupee.

    In the same way, at the first signs of instability in the Eurozone in 2010, trillions of Euros invested in Eurozone emerging economies, were shifted to Northern Europe, leading to a fire-sale of assets in the South, particularly Government bonds.

    The situation can only get worse with a closer banking union.

  2. CommentedZsolt Hermann

    I don't think it is "nationalists on the march".
    As the article also suggests nationalism, not only in Europe but everywhere else (it is enough to look at Russia, US, Far East, even South America for current examples) is a constant feeling, attitude.
    And in itself it is neither good or evil, we all prefer ourselves and what is closest to us, in gradually growing circles, people naturally connect to those similar and close to them.

    So it is not that nationalism is on the rise, but a more systematic, inclusive framework that was supposed to balance individualism, nationalism is failing.

    The main problem is we tend to think in absolutes, in black and white.
    We think a global, interconnected system, a federal Europe has to mean the end of nations, cultures, individual or national freedom.

    And this is the notion clever politicians exploit because the European experiment so far failed to prove otherwise.
    It failed to provide such a framework where on one hand people, nations can preserve their own character, culture, and decision making on the micro-management level, but at the same time there is a supra-national macro-managing framework that can balance and organize the nations in a way that all can contribute to the whole with their best abilities and receive everything they need to function optimally.

    So far the "Union" and common currency was solely aimed at markets, profit and lately financial institutions, completely ignoring the actual public.
    It is understandable that this ignored, neglected public, or at least the part still goes voting, runs into the arms of the politicians promising them national greatness, even what they promise is impossible to fulfill in a globally interconnected and inter-dependent system that is the result of evolution and not something man-made we could turn back from.

    The European project and inter-relationships in between individuals and nations has to be completely re-evaluated in light of this new evolutionary state, working out how the different, colorful pieces of the puzzle can be fitted into a single, mutually complementing picture, more precisely multidimensional network.

    Individualism, nationalism will never disappear, we cannot suppress our natural tendencies, but with the right framework, environment we can re-route, channel those tendencies into a positive direction.

  3. CommentedJohann Savalle

    People - most people - do not have the time nor the background require to understand or analyse policies and best practices. People want to know their leadership is to care about them with their best interest in mind - and heart.
    Campaigns led by nationalists and other extremes do not bright by their intellectual and brilliant reasoning, but more by the emotional call they have to their followers.
    They have expressed better than the current leadership their intention to care and to bring a brighter future to the one who would be voting for them.
    Since elections are national (and not transnational - which by the way would be to my opinion a safer way to avoid the rise of nationalism), Nationalists will always be able to draw advantage of anything wrong ongoing in their own country and put the responsibility on Europe, the gays, the black, the jews... in short the usual suspects.
    First and foremost, what matter now, is for the current leadership to actually express care and involvement in European citizens (and not just in European affairs). People do not feel European MPs care about them, or that any of the european institution is actually paying attention to them as people who suffer, as people who struggle - and while no one is expected to have magical solutions, at least to really care and communicate this care would be more than appreciated. Such a task in itself is going to be a challenge, as cynism and lack of trust have grown, and it is not in the culture of european institutions to have a human face. To change this will require some real effort if they want to regain some trust. Else, no matter what will be the policies, people will be driven toward a complete hatred of european institutions and their leaders, and nothing will be really left to save the situation.

  4. CommentedTomas Kurian

    ...But to hold the German hegemon responsible for austerity policies in the south is only partly justified; the German government did not force the affected countries to run up high levels of public debt.

    It is justified as everybody has to run deficits unless it is persuing neocolonialistc predatory policy of extensive exports as Germany does, exporting its unemployment to other countries.

    Genom of capitalism - Additional resources – policy options and consequences
    http://www.genomofcapitalism.com/index.php/3-5-additional-resources-policy-options-and-consequences-2

    It is Germany that is running 19. century economical model, refusing to move to more sustainable 20. century model of deficit financing.

    Genom of capitalism - Evolution of monetary systems
    http://www.genomofcapitalism.com/index.php/16-5-evolution-of-monetary-systems

  5. CommentedNichol Brummer

    The EU would have profited from a relaxation of the Maastricht rules, not just for the 'south', but also for the 'north' and even Germany itself. If all Euro countries would be allowed to have a deficit of a bit more, lets say 6%, in stead of 3, and if they would all actually increase their deficit to that value, then this would provide a nice stimulus to the economy of the whole EU. If the banks are all still scared to create more money through lending, then the governments should be able to take up the slack for some time. The EU should be able to decide on a step of this kind, and I'm sure the ECB and Draghi would not mind getting some fiscal support to avoid low inflation, or even deflation.

    Germany has been the one to push for fundamentalism when it comes to interpreting the rules of the Euro. My own country, the Netherlands, has supported this foolishness. The fear that the 'north' will need to increase their taxes to pay for such a deficit is nonsensical. We always have the power of our central bank to back up any sovereign debt. Unless we want to decide that we don't.

  6. Commentedhari naidu

    I suspect if you don’t have historical perspective on EU/EEC integration developments, it’d be difficult to understand and appreciate the fundamentals of anti-EU votes in France and UK. Nationalism may be one factor but not the decisive constraint to *ever closer union*.



    France: Essentially it’s all about centrist structure of French politics. As long as Paris dictates ALL regional politics, it’s inevitable that centrist France will not survive globalization. In other words, it’s high time to decentralize France and its Amin Districts and invoke principle of subsidiarity and legally allow regional/domestic powers to originate policy and make final decisions. This is not going to happen without a real serious fight – Hollande is not the President to lead such a reformed French agenda.

    Recall, under Mitterrand, he was always Secretary of the Socialist Party, and never given a ministry to run. Why?



    UK: Limey’s never supported Maastricht Treaty & Euro currency introduction; they preferred their Sterling Pound and actually amused themselves at concept of Single Market and Euro! That’s 1980s! Now they want a FTA only – have your cake and eat it! - and no convergence on macro policy including Schengen and immigration. The decline and fall of Britain started long ago; UKIP may have found the ultimate anti-EU strategy to make a decisive move in that direction. And Scotland is going its own way too….

      CommentedAlasdair MacLean

      The old Limeys rather than on the decline are expected to have the largest economy in Europe in just a few years. They will even overtake the Germans currently the economic powerhouse of Europe.
      One of the reasons this is so is that they kept the pound. If the Germans and the French had kept their own currencies then they wouldn't be in the state they are in today.

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