Friday, October 24, 2014
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¿Cómo debería reaccionar China ante la desaceleración?

BEIJING – El crecimiento anual del PIB de China disminuyó hasta el 7,6 por ciento en el segundo trimestre de 2012, frente al 8,1 por ciento en el primero y la tasa de crecimiento más baja desde el segundo trimestre de 2009. Los datos del crecimiento recién publicados pueden haber disipado los temores de un aterrizaje forzoso de la economía china, pero no han impedido que muchos se hayan apresurado a sostener que China debe estimular su economía aún más para garantizar un crecimiento anual del ocho por ciento.

Desde comienzos de 2010, el Gobierno de China endureció la política monetaria para contener la inflación y las burbujas inmobiliarias. Gracias a ello, la inflación se redujo en junio al 2,2 por ciento, la más baja de los veintinueve últimos meses, y los precios de las viviendas, sobre los cuales la Oficina Nacional de Estadística ha dejado, lamentablemente, de publicar datos oficiales, parecen estar estabilizándose y pueden haber bajado incluso, aunque moderadamente.

La desaceleración de la tasa de crecimiento de China es, hasta cierto punto, un reflejo del éxito de las medidas adoptadas por el Gobierno para frenar la burbuja inmobiliaria, como también de otras políticas oficiales encaminadas a reequilibrar la economía. La tasa de crecimiento de la inversión en construcción, que representa directamente más del diez por ciento del PIB, se desplomó 16,3 puntos porcentuales en la primera mitad de 2012 con respecto al mismo período del año anterior, lo que provocó una desaceleración de la inversión en muchas industrias conexas, como, por ejemplo, materiales de construcción, mobiliario y electrodomésticos, con lo que el crecimiento anual de la inversión en activos fijos pasó del 25,6 por ciento al 20,4 por ciento.

La tendencia en el caso del consumo de los hogares está menos clara, pero muchos economistas han encontrado pruebas de que el crecimiento del consumo de los hogares en la primera mitad de 2012 fue más intenso de lo que las estadísticas oficiales han mostrado.

El Gobierno debería haber previsto en 2011 la desaceleración de la economía en 2012. A comienzos de este último año, el Primer Ministro Wen Jiabao, al explicar en su discurso ante el Congreso del Pueblo anual por qué la meta indicativa del Gobierno en materia de crecimiento económico en 2012 fue del 7,5 por ciento, señaló que el objetivo era el de “guiar al pueblo en todos los sectores para que centre su labor en la aceleración de la transformación del modelo de desarrollo económico y lograr un desarrollo económico más sostenible y eficiente”.

En realidad, en el 12º Plan Quinquenal de China se fijó una meta indicativa del siete por ciento anual de crecimiento medio del PIB en el período 2010-2015 para crear un margen adecuado con miras a cambiar el modelo de  crecimiento centrado en el PIB.

La tasa de inversión de China es del 50 por ciento, aproximadamente, del PIB, mientras que la inversión inmobiliaria representa más del diez por ciento del PIB. Dada la prevalencia de construcciones repetitivas y un despilfarro omnipresente, la eficiencia de la inversión se está deteriorando rápidamente. Con una tasa de crecimiento anual del diez por ciento, una tasa de inversión del 50 por ciento  representa una relación capital-producto de cinco, que resulta inhabitualmente alta en comparación con las de otros países.

La tasa de consumo de China es del 36 por ciento. Aunque las estadísticas estatales no son del todo indignas de confianza, esa tasa es, sencillamente, demasiado baja. Mientras que se han invertido cantidades enormes de dinero en infraestructuras físicas, el gasto público en capital humano y seguridad social es inferior a la media mundial. Se deberían reasignar más recursos a la formación de capital humano y menos a la formación de capital físico.

Gracias a los persistentes superávits por cuenta corriente y cuenta de capital durante dos decenios, China ha acumulado 3,2 billones de dólares en reservas de divisas, pero, como país con enormes activos extranjeros netos, tiene un déficit en la cuenta de ingresos procedentes de inversiones. Desde 2008, el superávit por cuenta corriente de China como proporción del PIB se ha reducido en gran medida, pero China sigue teniendo superávits gemelos y sigue sin aclararse la cuestión de si la caída es estructural o cíclica.

De hecho, China debería acelerar su ajuste económico, aun a costa del crecimiento. De lo contrario, tendrá que pagar el costo aún mayor de un ajuste posterior.

Durante muchos años, el Gobierno han mantenido una meta de crecimiento implícita de un ocho por ciento anual, que se consideraba necesaria para crear diez millones de nuevos puestos de trabajo al año, pero el cambio demográfico y otros cambios estructurales pueden haber modificado las condiciones del mercado laboral: hasta ahora, pese al crecimiento inferior al ocho por ciento, parece haber pocas señales de dificultades.

Ahora la cuestión es si el Gobierno mantendrá la calma ante los peores resultados de un trimestre en materia de crecimiento en tres años o lanzará un gran plan de estímulo, con la consecuencias que China ha experimentado siempre que se ha aplicado un plan semejante.

Wen dijo recientemente que China “deb[ía] seguir aplicando una política fiscal proactiva y una política monetaria prudente, sin por ello dejar de conceder prioridad al mantenimiento del crecimiento”. Además, en los últimos meses, el Gobierno ha aprobado algunos grandes proyectos siderúrgicos y energéticos y puede haber nuevas aprobaciones semejantes.

Sin duda es apropiado que un gobierno reaccione oportunamente ante circunstancias cambiantes, pero la desaceleración hasta el 7,8 por ciento del crecimiento anual en la primera mitad de 2012 no justifica un cambio de dirección de las políticas. China debe elegir entre un mayor crecimiento y un ajuste estructural más rápido. No puede tener ambas cosas a la vez. Ante la desaceleración actual, China puede permitirse el lujo de mantener el mismo rumbo, al menos de momento.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.

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  1. CommentedDoug Proctor

    Last week China announced a US$ 150 billion plan that reportedly focuses on fixed infrastructure investments. Would love to hear your analysis.

  2. CommentedZlati Petrov

    But is it 7.6%?

    Not to get hung up on details, but in this case it might matter. A few Chinese officials and several economists have expressed concerns that Chiense GDP numbers just aren't very reliable and other measures merit more attention.

    Where does China stand on those?

    And how much below 7.6% does "actual" GDP growth need to be to merit a change of course?

  3. CommentedZsolt Hermann

    Judged by the article China will respond to the slowdown, crisis the same way all the other countries did or are doing, stubbornly pushing for more growth, more consumption.
    What China should be doing is entirely a different matter.
    What this global crisis, or more precisely system failure is showing to us ever more clearly (although somehow we do not want to see it) that it is exactly this stubborn, futile effort to try to force on the constant quantitative growth, excessive consumption model that is driving us even deeper into crisis and slowdown, or hard or soft landing whatever beautiful expression we want to use.
    It is not even difficult t predict that it is going to be a hard landing for all of us, since what we do at present, our whole attitude and lifestyle is unnatural and unsustainable.
    On one hand it is understandable that China, India and all the emerging market countries would like to catch up to the West and enjoy the same quality of life. But what they are yearning for is already gone, whatever the western societies achieved previously is evaporating in front of our eye second by second, and all the achievements turn very sour, the whole system started consuming itself like a cancer.
    Moreover we are so interconnected today in this global integral system, that every change, even from the farthest part of the globe has full effect on everybody else.
    Until we understand that we are all sitting on the same sinking ship, and only with a complete paradigm, attitude shift, making it mutually together can we escape, we are just wasting our time and remaining resources.

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