5

El imperativo de solidaridad de Europa

LONDRES – Cuando el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi proclamó públicamente que el BCE haría “lo que sea necesario” para asegurar la futura estabilidad del euro, sus comentarios tuvieron un efecto inmediato y sorprendente. Los costos de los créditos para España e Italia cayeron espectacularmente; los mercados de valores se recuperaron y la reciente disminución del valor externo del euro frenó repentinamente.

Sigue siendo incierto cuán largo será el efecto de las declaraciones de Draghi –o el apoyo que le ofrecieron la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, François Hollande y el primer ministro italiano, Mario Monti. Lo que podemos afirmar con seguridad es que los comentarios de Dragui y las reacciones que provocaron demuestran que los principales problemas de la eurozona no son esencialmente financieros o económicos; sino políticos, sicológicos e institucionales.