Monday, April 21, 2014
Exit from comment view mode. Click to hide this space
2

Cerrar la brecha de seguridad en Asia

TOKIO – No causó mucha sorpresa el  anuncio que hizo el presidente Barack Obama a finales del año pasado sobre que Estados Unidos iba a reforzar su posición en Asia Oriental, mientras reducía sus fuerzas militares en Europa. Después de todo, el entorno de seguridad en Asia Oriental es impredecible y está cambiando rápidamente, a diferencia de lo que ocurre en Europa, donde se encuentra relativamente estable. En este contexto, los esfuerzos que ahora están en curso para establecer un marco multilateral integral para la región  pueden aprender de lo que ocurrió recientemente con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Los EE.UU. no es el único en cambiar su enfoque de seguridad en Asia Oriental. La decisión del presidente ruso Vladimir Putin relativa a que Rusia sea por primera vez anfitriona de la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), misma que fue celebrada en el mes de septiembre en Vladivostok, refleja el creciente interés de su país en la región. Y, al igual que los EE.UU., Rusia asistió este pasado mes de noviembre a la Cumbre de Asia Oriental (EAS).

Tanto la cumbre de Asia Oriental como las reuniones ministeriales del Foro Regional de la ASEAN (ARF), celebradas en julio pasado, hicieron importantes contribuciones a la mejora del entorno de seguridad de la región. El esfuerzo del ARF en cuanto a edificar un patrón más predecible y constructivo para las relaciones de la región de Asia-Pacífico se basa en tres etapas: edificación de confianza, diplomacia preventiva y resolución de conflictos. En su dieciochoava conferencia ministerial del año pasado el ARF entró en la segunda fase, diplomacia preventiva, sin dejar de fortalecer las medidas para la edificación de confianza.

La cooperación marítima fue un centro de atención tanto en la reunión ministerial del ARF como en la Cumbre de Asia Oriental, sobre todo porque las actividades chinas en los mares del sur y del este de China han generado nuevas incertidumbre en la región. El ARF dio la bienvenida a la adopción de las “Directrices para la aplicación de la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar del Sur de China”. Del mismo modo, la Cumbre de Asia Oriental se centró en la lucha contra la “piratería marítima, búsqueda y rescate en el mar, medio ambiente marino, seguridad marítima, conectividad marítima, libertad de navegación, asuntos relativos a la pesca, y otras áreas de cooperación”.

Ambas reuniones se centraron también en la gestión de desastres, habiendo los ministros del Foro Regional de la ASEAN llegado a un entendimiento común sobre la profundización de la cooperación regional. Se espera que el Centro de Coordinación de la ASEAN para la Asistencia Humanitaria  en Yakarta juegue un papel central en la construcción de una red de información relacionada con desastres a lo largo de  toda la región, como también en el desarrollo de medidas concretas para la gestión de desastres.

Del mismo modo, muchos de los países que asistieron a la Cumbre de Asia Oriental hicieron hincapié en la necesidad de capacidades de respuesta, tales como la ayuda de emergencia para la mitigación de desastres. El primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, anunció la buena disposición que tiene su país para ser este verano anfitrión de una conferencia internacional sobre grandes desastres, lo que daría a Japón la oportunidad de compartir las lecciones aprendidas del Gran Terremoto de Japón Oriental y posterior tsunami, ocurridos el año 2011. El objetivo debe ser lograr que la región tenga mayor capacidad de resistencia y recuperación frente a desastres naturales, como parte de un marco más amplio para la cooperación regional.

Los rápidos cambios que ocurren en la región de Asia y el Pacífico requieren de políticas para maximizar las oportunidades de crecimiento, minimizando los riesgos. Esa es la razón por la que Koichiro Gemba, ministro de Relaciones Exteriores de Japón, ha propuesto nuevas “redes abiertas y de múltiples capas” con otros países de la región Asia-Pacífico. “Multicapas” se refiere a la cooperación multinacional en diversas actividades que puedan ser promovidas a través de mecanismos bilaterales, trilaterales o multilaterales. El trabajo dentro de los marcos del Foro Regional de la ASEAN y de la Cumbre de Asia Oriental ya está alineado con este concepto, y Japón está llevando a cabo sus propios diálogos trilaterales con China y la República de Corea, así como con los EE.UU. y Australia.

El Japón considera que estas redes deben estar abiertas a todos los países de la región Asia-Pacífico, ya que su creación requiere de la participación plena de China. Sin embargo, la regla necesaria para formar los cimientos de dicha red, obviamente, es cumplir con el derecho internacional, y la declaración final de la reunión del Foro Regional de la ASEAN refleja claramente esta preocupación.

En este punto es donde las lecciones de la experiencia de la OSCE son relevantes para los incipientes esfuerzos de Asia por establecer una arquitectura regional. En particular, a pesar de las significativas diferencias socioeconómicas y políticas entre la región de Asia-Pacífico y Europa, las medidas de la OSCE para la edificación de confianza y seguridad son dignas de ser consideradas de manera cuidadosa.

Tales medidas tienen como objetivo reducir el riesgo de conflictos mediante el aumento de la confianza entre los Estados participantes de la OSCE y contribuir a una mayor transparencia en el ámbito de la planificación militar y de otras actividades. El Documento de Viena, que es la clave para entender estos esfuerzos de la OSCE, obliga a intercambios anuales de información sobre las fuerzas militares existentes, la estructura de las fuerzas armadas, y los principales armamentos y sistemas de defensa. También requiere intercambios anuales de información sobre planificación y presupuestos de defensa.

La adopción de dichas medidas en la región de Asia-Pacífico haría mucho para promover la confianza y la fiabilidad entre países asiáticos. Ya se han tomado unos pocos pasos en esta dirección dentro del marco del Foro Regional de la ASEAN, incluyendo la publicación por más de una década de una Visión de Seguridad Anual basada en las contribuciones de los países que participan en este foro. En el año 2010, los ministros del ARF ampliaron el alcance de la visión con un formato simplificado estandarizado, que incluye la publicación de las doctrinas de defensa nacional, los gastos en defensa, y el número total de personal en las fuerzas armadas de un país.

Ha habido dos enfoques principales para superar los desafíos modernos de seguridad regional: alianzas tradicionales del tipo OTAN, que preparan para cualquier amenaza potencial a los miembros, y marcos multilaterales integrales del tipo OSCE, que incluyen a todos los actores relevantes dentro de una región.

Como la historia europea posterior al año 1945 claramente muestra, las alianzas tradicionales y un marco multilateral integral pueden ser complementarios, y son esenciales para mantener la paz y la estabilidad regional. Ahora la región Asia-Pacífico está siendo testigo de esfuerzos por establecer un marco integral y multilateral similar, a través del Foro Regional de la ASEAN y de la Cumbre de Asia Oriental. Sin embargo, sin importar cuán exitosos sean dichos esfuerzos, ellos van a ir a aumentar, no a disminuir, la importancia de las relaciones bilaterales actualmente existentes, como por ejemplo la alianza Estados Unidos- Japón.

Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos

Exit from comment view mode. Click to hide this space
Hide Comments Hide Comments Read Comments (2)

Please login or register to post a comment

Featured