BERKELEY – A medida que 2011 se acerca a su final, hay cada vez más señales que indican que Asia está quedando atrapada en la desaceleración global, lo que supone un duro golpe para las esperanzas de que las economías de la región se “desacoplen” de la prolongada recesión europea y de la deslucida recuperación de los Estados Unidos. El crecimiento de las exportaciones chinas comienza a decaer, debido a las vacilaciones de la demanda de Europa, que ya es el principal mercado extranjero de China (lugar antes ocupado por los Estados Unidos). De hecho, la actividad fabril china está reduciéndose por primera vez en casi tres años. Las repercusiones ya se hacen notar en otras economías asiáticas emergentes que dependen tanto de las exportaciones destinadas a los fabricantes chinos como de las dirigidas a Estados Unidos y Europa.
En 2008, cuando las exportaciones equivalían a cerca del 45% del PIB panasiático (sin contar a Japón), no hubo desacople, y todos los países emergentes de la región experimentaron una abrupta caída del crecimiento a la par del brusco descenso del comercio internacional. En la actualidad tampoco es probable que se produzca un desacople, porque la proporción que representan las exportaciones dentro del PIB de la región sigue siendo más o menos la misma, y cerca del 50% de esas exportaciones aún van con destino a los países desarrollados.
Por eso, la idea de un desacople parece una quimera. Incluso si se resuelve la crisis del euro, en Europa habrá medidas de austeridad que, sumadas a un crecimiento anémico en los Estados Unidos (en el mejor de los casos), supondrán una desaceleración para el continente asiático, dependiente de las exportaciones. Pero los países de Asia todavía pueden crecer mucho más rápido que el Occidente desarrollado, si ante un estancamiento prolongado responden con medidas para reequilibrar sus economías de modo tal que el crecimiento dependa más de la demanda interna, especialmente del consumo de los hogares. La buena noticia es que estas economías tienen suficiente margen para buscar un nuevo equilibrio, así como flexibilidad en materia de políticas para alcanzarlo.
El porcentaje que representa el consumo dentro del PIB de estos países cayó desde más del 60% a principios de los ochenta a menos del 50% en la actualidad. En China es inferior al 40% (muy por debajo de lo normal para las mayores economías del mundo y para otras economías asiáticas situadas en un estadio de desarrollo comparable), a pesar de que en los últimos años, el consumo per cápita en China creció a un ritmo de casi el 7% anual promedio.
Las economías asiáticas albergan a 3.500 millones de consumidores, pero su participación en el consumo global sigue siendo baja (mucho más baja que su participación en el PIB global). China representa por sí sola el 20% de la población mundial y casi el 11% del PIB global, pero apenas el 3% del consumo global.
Las cuentas públicas de China y de la mayoría de las otras economías asiáticas emergentes están en una posición sólida: el déficit presupuestario y la deuda pública de estos países representan porcentajes del PIB relativamente pequeños. Por eso, disponen de recursos fiscales suficientes para estimular el consumo y mitigar así los efectos de la caída de las exportaciones.
Es verdad que en China, muchos de los gobiernos de nivel local cargan con pesadas deudas, que en algunos casos necesitan reestructuración. Pero a lo largo del último año, el gobierno central obtuvo un aumento del 28% en sus ingresos, y cuenta con más de tres billones de dólares en reservas de divisas. Además, la desaceleración del crecimiento y la menor actividad de los mercados globales de commodities generarán una moderación de la presión inflacionaria, gracias a la cual los dirigentes de China y de otros países asiáticos podrán preocuparse menos por contener el sobrecalentamiento económico y prestar más atención a reequilibrar el crecimiento. De hecho en China, donde existe una caída pronunciada de la inflación, la flexibilización de la política monetaria ya comenzó.
Pero incluso con un apoyo considerable de las políticas, la mayoría de las economías asiáticas más pequeñas (Taiwán, Tailandia, Singapur e incluso Corea del Sur) no podrán sustituir la demanda externa con demanda interna en la misma medida que China. Por eso, aun después de alcanzado un nuevo equilibrio, las exportaciones seguirán siendo un factor determinante del crecimiento de esas economías; y China ya es el principal mercado de esas exportaciones.
De allí que sea tan importante reequilibrar la economía china, y no sólo para ella misma, sino para el resto de los países asiáticos que dependen de China. Aunque durante la última década hubo un gran aumento de los flujos de comercio intrarregionales, éste se debió ante todo a la venta de piezas y componentes para la creación de productos terminados que se ensamblan en China y se exportan a países desarrollados. Si estos mercados se deprimen, el comercio intrarregional futuro dependerá más de las exportaciones dirigidas a satisfacer la demanda interna china. Pero aquí también hay razones para el optimismo: en los últimos años, las importaciones chinas desde Asia han venido creciendo más rápido que las exportaciones chinas a los Estados Unidos.
Cuando se produjo la desaceleración global de 2009, China respondió con drásticas medidas de estímulo fiscal y monetario que impulsaron una veloz recuperación dentro del país y en todo el continente asiático. Esta recuperación se basó en inversiones (más que nada, de gobiernos de nivel local y empresas estatales con facilidad para acceder a préstamos bancarios), que llegaron a superar el 45% del PIB y que (a tono con la estrategia de urbanización a largo plazo de China) se concentraron en proyectos de infraestructura y edificación.
Con el tiempo, gran parte de esta ampliación de capacidad será absorbida, ya que se estima que a lo largo de la próxima década, se mudarán del campo a las ciudades unos 15 millones de personas por año. Pero por el momento, muchos proyectos de inversión no generan ingresos suficientes para pagar sus deudas (algunos jamás lo harán), a la vez que existe un nivel considerable de capacidad ociosa.
Ante la perspectiva de otra desaceleración global que podría deprimir durante años los mercados de sus exportaciones, China necesita estimular el consumo a la par que modera su nivel de inversión. Y necesita hacerlo en modos que no dependan de una expansión excesiva del crédito.
El duodécimo Plan Quinquenal de China, que entrará en vigor en 2012, reconoce estos imperativos para la formulación de políticas y llama a adoptar diversas medidas para satisfacerlos, entre ellas: aumentos salariales para los trabajadores urbanos; complementación de los ingresos de las familias rurales; mejora del acceso a capitales para las pequeñas empresas, especialmente en el sector de servicios, insuficientemente desarrollado; y programas de bienestar social más generosos, que reduzcan los altos niveles de ahorro preventivo de los hogares chinos. Todas estas medidas ya están en marcha, y los líderes chinos parecen comprometidos a adoptar una nueva estrategia de crecimiento que beneficie tanto a la población de China como al conjunto de Asia.
Las economías asiáticas no deberían dar por sentado que podrán desacoplarse de los problemas económicos de Europa y Estados Unidos a corto plazo. Pero hay señales prometedoras de que, con el tiempo, las dificultades de los países avanzados propiciarán un cambio (saludable, aunque demorado) en la estrategia de desarrollo de Asia, cambio en el cual China llevará la delantera.


Comments (0)
You need to login in order to leave a comment. If you do not yet have an account, please register.
The two commenting options explained
Watch a 1 minute video
to discover how you can comment on the entire article or a specific paragraph. The two images below also explain the two ways of commenting.
1) Entire article comment
Once logged in, simply click inside the comment box where it says "Enter text here." Enter and post your comment.
2) Paragraph comment
Please log in first. Then click to the left of the desired paragraph. Your cursor will automatically move to the comments box. Enter and post your comment.