Thursday, July 31, 2014
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La recesión política de los Estados Unidos

BERKELEY – Ahora hay un 36 por ciento de probabilidades de que los Estados Unidos estén en recesión el año que viene. La razón es enteramente política: la polarización partidista ha alcanzado niveles jamás vistos, lo que amenaza con despeñar la economía de los EE.UU. por el “precipicio fiscal”: los aumentos de impuestos y recortes de gastos automáticos que entrarán en vigor al comienzo de 2013, a no ser que los demócratas y los republicanos lleguen a un acuerdo para impedirlo.

Hace más de un siglo, durante la primera “edad de oro”, la política americana estuvo también profundamente polarizada. En 1896, el futuro Presidente Theodore Roosevelt fue un perro de presa republicano. Denunció al candidato presidencial demócrata William Jennings Bryan como simple marioneta del siniestro gobernador de Illinois, John Peter Altgeld.

Según dijo Roosevelt, Bryan “sería como arcilla en manos de un alfarero bajo el astuto control del ambicioso y desaprensivo comunista de Illinois”. La “libre acuñación de plata” sería “tan sólo un paso hacia el socialismo general que es la doctrina fundamental de su credo político”. Altgeld y él “pretend[ía]n subvertir las (…) políticas esenciales que han controlado al Gobierno desde la fundación de la nación”.

Ese lenguaje es tan extremoso como el que podemos oír ahora… y de labios de un hombre que poco después pasaría a ser Vicepresidente (y después Presidente, a raíz del asesinato de William McKinley). Hemos oído al Gobernador de Texas, Rick Perry, pedir indirectamente el linchamiento de su compañero republicano Ben Bernanke, Presidente de la Reserva Federal, en caso de que visitara el Estado de la Estrella Solitaria, y hemos visto al Secretario de Estado de Kansas, Kris Kobach, examinar la posibilidad de eliminar de los comicios de ese Estado al Presidente Barack Obama, porque, según indicó Kobach, “no es un ciudadano nativo”.

Pero no es probable que ni Perry ni Kobach lleguen a ser jamás presidentes de los EE.UU., mientras que Theodore Roosevelt fue algo más que un hombre de partido. No tuvo inconveniente en hacer tratos con demócratas para situarse a la cabeza no sólo del Partido Republicano, sino también de la Coalición Progresista bipartidista a fin de intentar unir a las dos fuerzas o alternar entre ellas con miras a lograr objetivos legislativos y políticos.

Obama sigue a grandes rasgos la política de seguridad de Ronald Reagan (en su segundo mandato), la política de gasto de George H. W. Bush, la política impositiva de Bill Clinton, la política financiera reguladora del bipartidista Grupo de Squam Lake, la política de inmigración de Perry, la política en materia de cambio climático de John McCain y la política de atención de salud de Mitt Romney (al menos cuando era Gobernador de Massachussets) y, sin embargo, no ha conseguido el apoyo de prácticamente ningún republicano para sus propias políticas.

De hecho, como Clinton antes que él, Obama no ha conseguido que senadores republicanos como Susan Collins votaran sus propias políticas de financiación de las campañas, que McCain votase por su propia política en materia de cambio climático y –lo que resulta más ridículo- que Romney apoyara su propio plan de atención de salud. Tampoco ha podido conseguir que el candidato republicano a la vicepresidencia, Paul Ryan, respaldara sus propias propuestas de control del gasto de Medicare.

Hay razones evidentes para ello. Una gran parte de la base republicana, incluidos muchos de los mayores donantes del partido, cree que cualquier presidente demócrata es un enemigo ilegítimo de los Estados Unidos, por lo que cualquier propuesta que el titular haga ha de ser errónea y, por tanto, se debe impedir su aplicación. Y los cuadros republicanos así lo creen en el caso de Obama más que en el de Clinton.

Esa forma de ver las cosas influye claramente en los republicanos que ocupan cargos, pues temen a la fiera partidista que se encarga de la organización de las campañas telefónicas para las elecciones y lleva las riendas del gasto. Además, desde la elección de Clinton en 1992 quienes dirigen el Partido Republicano han creído que su mejor vía al éxito electoral es la de crear una paralización siempre que un demócrata ocupa la Casa Blanca y, por tanto, demostrar la incapacidad del Gobierno para actuar.

Ése fue el cálculo de los republicanos en el período 2011-2012 y las elecciones del pasado noviembre no cambiaron nada el equilibrio de poder en el sistema de gobierno americano: Obama sigue siendo el Presidente, los republicanos siguen controlando la Cámara de Representantes y los demócratas controlan el Senado.

Ahora bien, es posible que haya legisladores republicanos que se rebelen contra sus dirigentes, aduciendo que se presentaron a las elecciones para ocupar cargos con vistas a gobernar y no para paralizar al Gobierno, con la esperanza de dar así poder al partido para hacer lo que desee después de las próximas elecciones. Es posible que dirigentes republicanos como los representantes John Boehner y Eric Cantor y el senador Mitch McConnell concluyan que su política de obstrucción ha sido un fracaso. Podrían tomar nota de que, aunque la economía sigue en una situación profundamente problemática y deprimida tras una crisis financiera para la que ellos prepararon el terreno, las políticas de Obama han sido con mucha diferencia las más logradas de todos los países avanzados importantes y de que ha sido un presidente relativamente válido y digno de apoyo.

Pero no hay que contar con ello. Ahora mismo, todo político importante de los Estados Unidos está diciendo a sus favoritos de la prensa que confía en que se llegará a una avenencia sobre el “precipicio fiscal” antes del final de diciembre, pero lo hacen porque creen que, si se muestran pesimistas ahora, más adelante se les reprochará la paralización.

Me parece que existe un 60 por ciento de probabilidades de que la negociación de verdad no comience hasta que los tipos impositivos suban el 1 de enero y que, si, entrado ya 2013, continúa la paralización, hay un 60 por ciento de probabilidades de que vuelva a abocar a los EE.UU. a la recesión. Esperemos que sea corta y poco profunda.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.

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  1. CommentedPaulo Sérgio

    There will be costs for the kind of divisive politics the United States has been entertaining for a decade now. But, it's the same leadership on display across the Atlantic.

    I think, this displays some myopia with regards the period for which slow and zero growth economies will remain influential. But for leading export-led emerging giants, this is a sort of "it's our fiscal cliff, but your problem."

  2. CommentedVan Poppel charles

    sir, thank you for your speedy answer; but you should formulate an efficient strategy and defend it and not blame the other man for not being able to do that;

  3. CommentedVan Poppel charles

    after reading this comment I arrived at the conclusion that even the most sophisticated american economics professors at the most sophisticated US universities do not know anymore to formulate an efficient policy strategy to overcome the actual " big recession" in the biggest economy of the world; that's dreadful for economic science as also Nobel price economists.

      Portrait of J. Bradford DeLong

      CommentedJ. Bradford DeLong

      Interesting. Why did you conclude that? From where I sit, we know very well how to overcome the big recession--but there are a lot of bad and underbriefed actors sending fake messages and confusing people, and assembling the political coalition is very hard.

  4. CommentedPaul A. Myers

    What Washington does has consequences out in the country. But the country does not seem to believe it. So I suspect the country has to "feel it" and then push back on Washington.

    Tens of millions of people are going to need more than just Social Security and Medicare and Medicaid. I suspect the Republicans know this and simply don't want to pay for it. So they work to lock in ceilings now.

    So the Republicans have two goals: lock in low tax rates for the wealthy and spending ceilings on the lower half of the income distribution. These positions will only be overcome by brute political power, not by sweet reason.

    The Republican goal is actually recession, which is a form of austerity. Let's see if their big business allies really want to go down this road!

  5. CommentedCarol Maczinsky

    In short: how to unwreck the right wing of the US political spectrum, how to promote decent conservative policies.

  6. CommentedCarol Maczinsky

    You mix two crisis: First an inevitable economic downturn and the political turmoil that would emerge from it, second a republican policy crisis which promotes extremism. You have a government which supports terrorism, torture and assinations abroad and an insane opposition which makes it look the lesser evil. Where is "conservative" conservatism in the US?

  7. CommentedProcyon Mukherjee

    Betwixt a market that already believes that the fiscal derangement has been avoided and the rising tide of reports that show that compromise is mired by a dithering polity that flourishes on the hopes of an economic revival that is not based on equity and responsibility, but in a recurring rent seeking at the back of far less modest monetary policy that pushes products and services in the expectation of a demand, which falters time and again to actually happen.

    Why call it recessive politics, this is the process that gets the majority to select the best amongst the worst, while the divide is orchestrated over gigabytes of media space and funded by a transparence? Continuation of the divide whether for better or worse is a part of democracy through discussion, as long as it is under the aegis of a public scrutiny.

    Procyon Mukherjee

  8. CommentedCher Calusa

    "let us hope that it will be short and shallow"... I heartily disagree to this notion of "hoping". This is what got everybody into this financial mess. We have consistently closed our eyes tightly and have hoped that all the imbalance in our economic system would somehow go away. Now let's consider that we don't have an economic system separate from any other on this planet. All countries sink or swim together in today's interconnected climate. The problems has always been exploitation and excess. This activity has spread across the entire globe and now we are at the natural end to this system. The more third world economies grow, the less they will tolerate exploitation and this is actually progress. We're ready for something totally new, a world in which balance and cooperation is more important than profits and exploitation. It is destined to happen either by our global creative effort or after a natural collapse. In the wake of this economic configuration we humans have also created imbalance socially and environmentally. May we open our eyes bravely and face the facts!

  9. CommentedZsolt Hermann

    The way things work is that usually there is an objective, absolute state, and than there is the perception of it.
    For example somebody can be very sick, even terminally sick which is obvious to others, but the person himself still thinks he is healthy or maybe a little sick but everything is going to be better by itself as time goes by.
    It is the same with the US and humanity in general.
    We have been talking about climate change, how it will change the weather, our life, and suddenly now we realize it is not going to happen in some faraway future, we are already living through it, hammered by it in a very unpredictable manner.
    We are talking about peak oil, depleted natural resources sometime in the future, the truth is those changes are already upon us, and very significant lack of resources, including water and food resource shortages will hit us very soon, very much within the lifetime of this generation.
    We are talking about financial and economical crisis, political recession happening soon, the truth is we are already in it, simply more and more layers of makeup, cosmetic surgery is holding the rotten body together, but in many very real countries the life of the public is affected by it very severely day to day, and this is spreading fast all over the globe.
    The great American soap opera, highlighted by the more than year long election campaign is finished, the reality starts biting, and very soon a much worse reality will dawn on this country, and to China, and to the whole of Europe than people would like to imagine.
    We have been cheating the global, natural, interconnected and interdependent system for too long and there is no more place or resource to cheat any longer.
    We cannot ignore that the whole socio-economic system we are stubbornly pushing is false, and is built on a fantasy.
    We will wake up very soon, either by conscious examination of ourselves and the system around us, or by a very rude awakening through unpredictable and volatile events hitting us from all sides.

  10. CommentedMark Pitts

    Is this supposed to be political analysis? It reads more like partisan advocacy.
    In any case, we should add to the author's list of extreme political speech the repeated accusation that any one who voted against Obama is a racist.

      Portrait of J. Bradford DeLong

      CommentedJ. Bradford DeLong

      Why? Do you object to the observation that: "Obama broadly follows Ronald Reagan’s (second-term) security policy, George H.W. Bush’s spending policy, Bill Clinton’s tax policy, the bipartisan Squam Lake Group’s financial-regulatory policy, Perry’s immigration policy, John McCain’s climate-change policy, and Mitt Romney’s health-care policy (at least when Romney was governor of Massachusetts). And yet he has gotten next to no Republicans to support their own policies"? If you object to it, what is wrong with it? Simply stating what has happened is analysis, after all...

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